jueves, 21 de marzo de 2013

Besapies y traslado Stmo. Cristo del Perdón

 
Mañana Viernes de Pasión 22 de marzo (antiguo Viernes de Dolores), la Imagen del Santísimo Cristo del Perdón permanecerá expuesta de devotos besapies durante todo el día.
 
A las 20,55 horas la Imagén del Santísimo Cristo será traslada por el Grupo Joven de la Cofradía desde la Capilla al Altar Mayor, para celebrar el tradicional Vía Crucis.
 
A la terminación del mismo se procederá al traslado del Stmo. Cristo del Perdón al paso de Misterio por la hermanas de la Cofradía, en el que realizará su Estación de Penitencia a la Santa y Apostólica Iglesia Catedral de Cádiz en la Madruga del próximo Viernes Santo.

Ofrenda de Lirios.


El equipo de mayordomía informa, que el paso de misterio del Stmo. Cristo del Perdón ira exornado de lirios morados para la próxima estación de penitencia.

 

Todos los hermanos y devotos que tradicionalmente realizan la ofrenda floral a nuestro Titular podrán realizarla el Martes Santo y Miércoles Santo en horario de mañana.

domingo, 17 de marzo de 2013

Quinto Domingo de Cuaresma


Q U I N T O  D O M I N G O  D E  C U A R E S M A


Evangelio según San Juan 8,1-11.
Jesús fue al monte de los Olivos.

Al amanecer volvió al Templo, y todo el pueblo acudía a él. Entonces se sentó y comenzó a enseñarles.

Los escribas y los fariseos le trajeron a una mujer que había sido sorprendida en adulterio y, poniéndola en medio de todos, dijeron a Jesús: "Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio.

Moisés, en la Ley, nos ordenó apedrear a esta clase de mujeres. Y tú, ¿qué dices?".
Decían esto para ponerlo a prueba, a fin de poder acusarlo. Pero Jesús, inclinándose, comenzó a escribir en el suelo con el dedo.
Como insistían, se enderezó y les dijo: "El que no tenga pecado, que arroje la primera piedra".
 
E inclinándose nuevamente, siguió escribiendo en el suelo.
 
Al oír estas palabras, todos se retiraron, uno tras otro, comenzando por los más ancianos. Jesús quedó solo con la mujer, que permanecía allí, e incorporándose, le preguntó: "Mujer, ¿dónde están tus acusadores? ¿Alguien te ha condenado?".

Ella le respondió: "Nadie, Señor". "Yo tampoco te condeno, le dijo Jesús. Vete, no peques más en adelante".

La meditación de este Evangelio nos la ofrece el Excmo. y Rvdo. Sr. Obispo Diocesano: D. Rafael Zorzona Boy,

 M E D I T A C I O N



Queridos hermanos,

Dostoievskyi, el pensador ruso que se enfrentó al horror de la tiranía materialista y al vacío del mundo soviético, repetía una sentencia que ya se ha hecho famosa: “Sólo la belleza salvará el mundo”. Muchos se han inspirado en este pensamiento para mirar más allá de la desesperación que produce la corrupción, el paro, las divisiones familiares o los fracasos personales. La belleza de la vida que comienza en un recién nacido, del maravilloso mar que nos rodea o de una tarde de paseo con los amigos, nos permiten tomar aliento en algunos momentos, oxigenar  nuestra vida tantas veces demasiado enfrascada en lo accidental. Sin embargo, estos desahogos son sólo instantáneos, superficiales. La fe, sin embargo, nos permite atravesar esa apariencia y conseguir captar la Belleza que sostiene a todas esas otras manifestaciones de ella. Vosotros, amigos cofrades, tenéis una gran oportunidad en esta Semana Santa que está ya tan cercana. Detrás de la belleza de las imágenes que veneraremos estos días y que nos recuerdan la Pasión de Nuestro Señor y los dolores de su Santísima Madre hay un Belleza capaz de cambiar nuestra vida. No es la mera estética de la imagen, el momento o la compañía. Ni siquiera es la emoción que traen consigo el sugerente olor del incienso sagrado o la música que acompaña nuestra devoción. Nada de esto puede salvarnos. Nuestra vida después de la Semana Santa, aún habiendo tomado un poco de oxígeno y ánimo, sin embargo sigue igual. Y es que según afirmaba nuestro querido Benedicto XVI en su tiempo de Cardenal en 2002 se nos ha olvidado la segunda parte del pensamiento del famoso pensador ruso que fue capaz de superar el mal de su tiempo. Ésta dice así: “Sólo la belleza salvará el mundo. La belleza de Cristo redentor”. El entonces Cardenal Ratzinger afirmaba así:

«Quien cree en el Dios que se manifestó precisamente en el  rostro de Cristo crucificado como "amor hasta el final" sabe que la belleza es verdad y que la verdad es belleza, pero en el Cristo que sufre aprende también que la belleza de la verdad comprende la ofensa, el dolor, y el oscuro misterio de la muerte.

De este modo, sabe que la belleza sólo puede ser encontrada en la aceptación del dolor y no en ignorarlo. En todas las atrocidades de la historia un concepto meramente armonioso de la belleza no es suficiente. De hecho, en la pasión de Cristo la estética griega, tan digna de admiración, es superada. Desde entonces, la experiencia de la belleza ha recibido una nueva profundidad y un nuevo realismo.

Quien es la belleza misma se ha dejado golpear el rostro, escupir a la cara, coronar de espinas, las santas imágenes pueden hacernos “ver” todo esto de manera impactante. Pero precisamente en este rostro tan desfigurado aparece la auténtica belleza: la belleza del amor que llega "hasta el final" y que se revela más fuerte que la mentira y la violencia. Sólo si somos golpeados por el dardo de su paradójica belleza entonces le conoceremos verdaderamente y nuestra vida cambiará”.

Este amor apasionado de Dios por nosotros que llega hasta el final se manifiesta en  la Misericordia de Cristo que contemplamos este domingo en el pasaje de la mujer adúltera de  (Jn 8, 1—11). Sólo la palabra, la mano y aquella mirada de Cristo pudieron levantarla, curarla, dignificarla, y lanzarla a una vida nueva, en Su compañía. Así nos puede suceder si nosotros vivimos en profundidad esta Semana Santa el Sacramento de la Reconciliación y dejándonos herir por  la belleza de este Amor, confiados en su palabra de perdón y agarrados de su mano, volvemos a vivir la vida cristiana en plenitud, abandonando –como dice el Apóstol- el pecado que nos ata, volviendo a la Misa dominical, a la familia que Dios nos encomendó y a los compromisos que sabemos que El nos pide desde hace tiempo. “Vete y no peques más. Yo no te condeno” -le dice Jesús a aquella mujer- y eso mismo dice el sacerdote al penitente al terminar la confesión. Algo nuevo sucede entonces. La vida cambia en Su compañía. “No recordéis lo de antaño, mirad que realizo algo nuevo, ya está brotando ¿no lo notáis? Un camino en el desierto, un manantial en el yermo, para saciar la sed de mi pueblo elegido, al que amo, para que proclame mi alabanza”. (Is 43, 18-21) ¿Creeremos de una vez por todas a este Dios apasionado por nosotros en el Año de la Fe? Para vosotros y con vosotros yo también le pido: “¡Señor, yo creo –creemos, queremos creer- pero aumenta nuestra fe!”. Dios os bendiga.

+Rafael Zornoza Boy, Obispo de Cádiz y Ceuta


En nombre de la Junta de Gobierno de esta Venerable Cofradía queremos agradecer las atenciones y la bendición de D. Rafael, nuestro obispo.

sábado, 16 de marzo de 2013

10 desafíos para el papa Francisco

10 desafíos para el papa Francisco, por nuestro predicador el Padre Pedro Miguel Lamet Moreno, S.J.


El día que a don Gonzalo Torrente Ballester le habló un benedictino alemán del Cuerpo Místico se quedó perplejo. Tal como cuenta en sus Memorias de un inconformista cambió sus parámetros para entender la Iglesia. “Me permitieron entender de manera distinta, desde dentro, aquella ‘reunión de los fieles cristianos’ dedicada a la beneficencia, a la enseñanza, al control moral de la sociedad, a la administración de los sacramentos y al práctica de unas ceremonias”. El gran escritor gallego descubrió que la Iglesia es “un cuerpo gigantesco que ora”. Fue “como penetrar en el interior de una realidad que, hasta entonces sólo había conocido por sus efectos y en su apariencia”.


La Iglesia, que fue una auténtica cantera de información después del Concilio, se ha reducido en los últimos años a pasto para gacetilleros de sucesos escandalosos. Ni siquiera sus mejores teólogos y ensayistas, los fieles que luchan en las fronteras de la pobreza, la increencia o el diálogo interreligioso, aparecen en los medios. No digamos de esta inesperada expectación mundial ante el cónclave que se debate entre el espectáculo hollywoodiense y el cotilleo de sacristía.


Por tanto los desafíos que se presentan al nuevo Papa sólo pueden entenderse “desde dentro”, es decir a partir de una asamblea que se construye desde la fe de sus miembros y del Cuerpo Místico, evidentemente compuesto por seres de carne y hueso, con sus debilidades y grandezas.


Esto supuesto, ¿qué retos se le plantea al nuevo papa? Voy a referirme a los desafíos concretos como pastor de la Iglesia. Prescindo aquí como obvios de los que provienen del marco o contexto universal: Un mundo azotado por algunos males de la globalización, como son la división entre ricos y pobres; la desindustrialización, pobreza e inmigración que causan el surgimiento de enclaves del “Sur” en medio de las metrópolis del “Norte”, mientras que en muchos países en desarrollo, los ricos se “encierran” en “islas de prosperidad”, en sus condominios cerrados, protegiéndose de las masas pobres. Por eso, “norte” y “sur” ya no son más claramente definibles como grandes bloques opuestos. Lo que comúnmente llamaríamos “norte” o “sur” se penetran mutuamente, sin superar sus contradicciones internas. A través de la competencia ilimitada, el mundo parece unirse y fragmentarse simultaneamente.


A ello hay que añadir otros desafíos bien conocidos para los creyentes como son las actuales guerras, algunas de ellas religiosas, la secularización, la soledad de una sociedad hipercomunicada, el desastre ecológico de una naturaleza considerada para el hombre de fe como “templo de Dios” profanado, la trivialización de los medios, la homogenización de la cultura y un largo etcétera.


He aquí por tanto los diez desafíos más concretos para el gobierno de la Iglesia.


1.PROCLAMAR LA “BUENA NOTICIA”.

Parece obvio pero no lo es. La cúpula de San Pedro, la teatralidad de la Sixtina, el ceremonial milenario, nos pueden hace olvidar que el protagonista aquí es Jesús de Nazaret, un carpintero de aldea que, convertido en “predicador rural”, desestabilizó los poderes del Israel de su tiempo e incluso del Imperio ocupante. Aceptado por sus seguidores como Hijo de Dios, su vida y sus palabras han atravesado los siglos desde Pedro a nuestros días.


El primer reto de la Iglesia es proclamar a Jesucristo y su evangelio. La cuestión es: ¿esa Buena Noticia perturba a los grandes poderes políticos, económicos y sociales de hoy? ¿O se ha convertido en un tranquilizador de conciencias? Juan Pablo II y Benedicto XVI han hablado de Nueva Evangelización. Pero cabe preguntarse si los que la reciben y acuden a las grandes concentraciones son los convencidos, los miembros de movimientos eclesiales, o el pueblo de la calle que, como en Galilea, se encuentra como “ovejas sin pastor”. Una evangelización cuyos preferidos han de ser los más pobres.

 
2.DIALOGAR CON EL MUNDO DE HOY

Jesús era un hombre del pueblo que hablaba a pescadores y campesinos de su tiempo con el lenguaje del campo y la pesca y sabía de cerca sus necesidades. La Iglesia a partir de Juan XXIII abrió sus ventanales al mundo en un proceso sin precedentes. Sin embargo muchos observadores consideran que últimamente se halla a la defensiva, parapetada en sus castillos de invierno, frente a un mundo “malo” que la ataca. En esto parece no ser fiel al espíritu de la Gaudim es spes, el gran documento conciliar que valoraba positivamente los logros del mundo moderno.


Si la Iglesia no baja a la plaza del pueblo, se mete en el bar y charla con el increyente y el agnóstico –oh don Camilio y Peppone, ¿dónde andáis?- perderá el tren de la historia. Esto, a un nivel superior, implica además un diálogo con la cultura: la ciencia, el pensamiento, y cosmovisiones tan diversas de un mundo globalizado. ¿Cómo no evocar al cardenal Martini en sus conversaciones con intelectuales italianos? Es tanto como admitir que la inculturación, término acuñado por el padre Arrupe, es la única manera de releer el cristianismo en otras culturas.


3.ACELERAR EL ECUMENISMO

Otra de las asignaturas pendientes, pese a los esfuerzos realizados por los últimos papas, es el acercamiento real con otras religiones y particularmente a las demás confesiones cristianas. Fue el gran paso del Vaticano II. Pero temas como la radicalización del Islamismo y el conflicto judeo-palestino hacen que los pasos de la Iglesia católica se hayan reducido a gestos simbólicos, una situación recrudecida por la persecución anticristiana en países árabes.


Aunque prosiguen las conversaciones teológicas con otros cristianos, la ordenación de mujeres en confesiones protestantes, sus posturas hacia los homosexuales y la involución de la propia Iglesia católica las alejan de hecho. Sólo recuperar el espíritu de Asís y las experiencias de oración en común pueden acelerar un encuentro más profundo.


4.DESBLOQUEAR LA COLEGIALIDAD

En la Iglesia no existen conceptos como “democracia” o “soberanía popular. Pero sí “colegialidad” o “Pueblo de Dios”. El Vaticano II dio gran importancia a la función a la corresponsabilidad del centro y la periferia, que “puede ser ejercida por los Obispos dispersos por el mundo a una con el Papa, con tal que la Cabeza del Colegio los llame a una acción colegial” (Lumen Gentium, 66). Pero de hecho el Sínodo sólo ha funcionado como órgano consultivo y no deliberativo y el papado sigue actuando como una monarquía absoluta. ¿No es hora de recuperar este espíritu de participación de la catolicidad? Lo mismo se podría hablar del concepto de Pueblo de Dios: ¿No ha llegado la hora de la mayoría de edad de los laicos para que tengan la oportunidad de aportar su experiencia y su palabra?

5.REPLANTEAR LA MORAL SEXUAL

La Iglesia no puede renunciar al mensaje de Jesús, donde la personalización de las relaciones sexuales se han de basar en el amor. En otras palabras la Iglesia siempre estará en contra del sexualismo sin alma hoy dominante. Pero a partir de Häring y, entre nosotros Marciano Vidal, se impulsó una línea de “moral de actitudes”, que valora la orientación total de la persona sobre mera “moral de actos”.

No se trata de renunciar al decálogo y a los ideales evangélicos, pero hay matices que deberían ser contemplados, por ejemplo en el caso de la comunión de los divorciados vueltos a casar, o el uso del preservativo en prevención del sida o como mal menor. En todo caso el nuevo papa tiene el desafío de enfocar esta moral en positivo más que como un mero catálogo de prohibiciones.

6.REDIMENSIONAR EL PAPEL DE LA MUJER

Los últimos papas han subrayado la importancia del papel de la mujer en la Iglesia en cuanto virgen y madre. Pero, como en otros temas, evoluciona a remolque del progreso de la sociedad. Su cuota de influencia en las decisiones sobre la vida eclesial es prácticamente nula. Juan Pablo II llegó a decir a la IV Conferencia de la ONU en Pekín que “no deberían existir dudas de que sobre la base de su igual dignidad con el hombre, las mujeres tienen pleno derecho a insertarse activamente en todos los ámbitos públicos y su derecho debe ser afirmado y protegido incluso por medio de instrumentos legales donde se considere necesario”. Sin embargo el mismo Juan Pablo II en su carta apostólica Ordinatio Sacerdotalis afirma solemnemente que “con el fin de alejar toda duda sobre una cuestión de gran importancia, que atañe a la misma constitución divina de la Iglesia, en virtud de mi ministerio de confirmar en la fe a los hermanos (cf. Lc 22,32), declaro que la Iglesia no tiene en modo alguno la facultad de conferir la ordenación sacerdotal a las mujeres, y que este dictamen debe ser considerado como definitivo por todos los fieles de la Iglesia”. Cabe preguntarse si es una cuestión inamovible. La intervención de algunos padres sinodales apuntó a que al menos, como se puede en teoría ser cardenal sin ser obispo, podría ser esta una manera de que la mujer participara en el gobierno de la Iglesia.

7.REVISAR LA LEY DEL CELIBATO

El celibato no es ley de “derecho divino”, sino disciplinar. Sabemos por el Evangelio que el apóstol Pedro tenía suegra. De hecho esta ley no se impone hasta el concilio de Elvira del año 300, donde se comenzó a formular la prohibición del uso del matrimonio para los clérigos. El concilio in Trullo del 691, fijará de manera definitiva la legislación de las iglesias orientales separadas de Roma por la fuerza de Bizancio, la ley de continencia perfecta es estrictamente mantenida para el obispo, mientras que los otros miembros del clero (subdiáconos, diáconos y sacerdotes) son autorizados a vivir con su mujer. Trento lo reactivó.


Pablo VI en la encíclica Sacerdotalis coelibatus confirmó plenamente esta disciplina. Y el sínodo de 1971 sobre los sacerdotes confirmó la ley de celibato y así quedó reflejado tanto en el Código de Derecho Canónico de 1983 (canon 1037) como en el Catecismo de Juan Pablo II (números 1579-1580). Pero los sacerdotes de rito oriental dentro de la propia Iglesia católica pueden contraer matrimonio. Eso sí, hacerlo antes de ordenarse, y los que se casan no pueden acceder al episcopado. La abolición de la ley del celibato podría cooperar a las valientes medidas contra la pederastia emprendidas por Benedicto XVI, un reto que continúa vigente para el nuevo papa. y facilitar el ecumenismo.

8.REFORMAR LA CURIA ROMANA

La curia romana, como toda “corte” o aparato de gobierno se presta al tráfico de influencias y poderes en la sombra. Las recientes filtraciones de los Vatileaks y la sentencia condonada al mayordomo Pauletto suena a un cierre en falso de una corrupción interna y una guerra oscura en el interior de la curia. Al nuevo papa le esperan en una caja fuerte los informes secretos encargados por Benedicto XVI, que parece influyeron de alguna manera en su renuncia. Detrás están también las recientes decisiones sobre la “banca” vaticana. La reforma de la curia será, desde el punto de vista humano, el más ominoso desafío del nuevo papa.


9.MEJORAR LA COMUNICACIÓN Y COMUNIÓN

Más que nunca vivimos en una aldea global. Pero, a pesar de sus órganos informativos y de unos escarceos papales tuiwteando –al papa teólogo lo que realmente le apetecía es escribir en su gabinete-, la Iglesia tiene problemas de comunicación. Primero, en su lenguaje secular de encíclicas y documentos episcopales. Segundo, por una cuestión de imagen ante las cámaras. Tercero, por un miedo casi visceral del prelado a declarar ante la “alcachofa”. Comunicar está íntimamente ligado a una actitud de transparencia y abandono del secretismo. Pero la credibilidad de la propia Iglesia está también ligada a que no sólo sea creíble para el mundo de hoy, sino que también, sepa ofrecer su mejor imagen.


Pero también urge mejorar la comunicación interna, que en lenguaje teológico se denomina comunión. En los últimos tiempos el apoyo jerárquico casi exclusivo a un sector de la Iglesia que suele identificarse como los “nuevos movimientos”, en general de carácter conservador, ha provocado una grave herida en el interior de la comunidad eclesial, creando graves divisiones, por no decir el surgimiento de verdaderas “sectas” dentro del catolicismo. Esto aparece de forma escandalosa a través de Internet, con la publicación de webs de diverso signo que fomentan el insulto e incluso la agresividad contra cualquier opinión divergente. Por tanto un gran desafío será recuperar la unidad y la caridad dentro de la diversidad, sin impedir lo que Pío XII defendía una “opinión publica” necesaria dentro de la Iglesia.


10.RESPONDER AL HAMBRE DE MÍSTICA Y JUSTICIA

El teólogo Karl Rahner decía que “si el siglo XX, fue el siglo del hombre, el XXI será místico o no será”. Hoy el hambre de misterio se manifiesta por mil caminos: esoterismo, mancias, milienios, New Age. Muchos buscan en Oriente métodos de oración, cuando la Iglesia católica tiene una gran tradición de maestros espirituales.

Hay un despertar de la conciencia, por lo que la búsqueda directa de Dios, mediante la meditación y contemplación, no puede estar reservada a los monasterios y la clausura. El nuevo Papa debe vehicular esta resurgir espiritual en medio del materialismo reinante.

Sin olvidar nunca a los predilectos de Jesús (“Bienaventurados los pobres”. “Los pobres son evangelizados”. “Porque tuve hambre…” Mt 5, 1-12; 11,5; 25, 5-46 y Lc 7,22). La Iglesia se ha ocupado especialmente de la justicia en su Doctrina Social, sobre todo a partir de Leon XIII y a través de la educación en escuelas gratuitas y cientos de formas de beneficencia. Pero algunos la acusan de una acción de mera caridad frente al paso previo de comprometerse con la justicia, amordazando o resituando hasta casi anularlos a los teólogos de la liberación. Más allá de toda ideología o excesiva horizontalización, muchos desearían que el nuevo papa pudiera ser conocido como el “Papa de los pobres”.


Estos diez mandamientos o desafíos, se encierran en dos: aplicar en toda su extensión el olvidado Vaticano II, y recuperar la credibilidad de la Iglesia en el corazón de la gente.


Publicado en el diario EL MUNDO (14-III-2013)





viernes, 15 de marzo de 2013

Lunes del Perdón. Concierto Ecce-Mater


El próximo lunes 18 de marzo de 2013 a las 21,00 horas dentro de los actos programado en los LUNES DEL PERDON para esta cuaresma, en la Parroquia de Santa Cruz tendrá lugar Concierto de marchas procesionales a cargo de la Agrupación Músical Ecce – Mater.

Asimismo será descubierto el cartel de Semana Santa patrocinado por la empresa ARTE FLORAL JESUS GARRIDO.

Esperamos contar tu asistencia.

miércoles, 13 de marzo de 2013

Reportaje de fotos cultos cuaresmales.


Ya puedes ver en la web el reportaje de fotos de nuestro hermano Jesús Patrón Oliva con motivo de los Cultos Cuaresmales de la Cofradía.

 
Puedes acceder pinchando en el siguiente enlace


domingo, 10 de marzo de 2013

Cuarto Domingo de Cuaresma


C U A R T O  D O M I N G O  D E  C U A R E S M A


Evangelio según San Lucas 15,1-3.11-32.

Todos los publícanos y pecadores se acercaban a Jesús para escucharlo.

Los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: "Este hombre recibe a los pecadores y come con ellos".

 Jesús les dijo entonces esta parábola:

 Jesús dijo también: "Un hombre tenía dos hijos.  El menor de ellos dijo a su padre: 'Padre, dame la parte de herencia que me corresponde'. Y el padre les repartió sus bienes.

Pocos días después, el hijo menor recogió todo lo que tenía y se fue a un país lejano, donde malgastó sus bienes en una vida licenciosa.

Ya había gastado todo, cuando sobrevino mucha miseria en aquel país, y comenzó a sufrir privaciones.

Entonces se puso al servicio de uno de los habitantes de esa región, que lo envió a su campo para cuidar cerdos.

El hubiera deseado calmar su hambre con las bellotas que comían los cerdos, pero nadie se las daba.

Entonces recapacitó y dijo: '¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia, y yo estoy aquí muriéndome de hambre!

Ahora mismo iré a la casa de mi padre y le diré: Padre, pequé contra el Cielo y contra ti;
ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros'

Entonces partió y volvió a la casa de su padre. Cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se conmovió profundamente; corrió a su encuentro, lo abrazó y lo besó

El joven le dijo: 'Padre, pequé contra el Cielo y contra ti; no merezco ser llamado hijo tuyo'.
Pero el padre dijo a sus servidores: 'Traigan en seguida la mejor ropa y vístanlo, pónganle un anillo en el dedo y sandalias en los pies.


Traigan el ternero engordado y mátenlo. Comamos y festejemos, porque mi hijo estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y fue encontrado'. Y comenzó la fiesta.

El hijo mayor estaba en el campo. Al volver, ya cerca de la casa, oyó la música y los coros que acompañaban la danza.

Y llamando a uno de los sirvientes, le preguntó que significaba eso.
El le respondió: 'Tu hermano ha regresado, y tu padre hizo matar el ternero engordado, porque lo ha recobrado sano y salvo'.

El se enojó y no quiso entrar. Su padre salió para rogarle que entrara,
pero él le respondió: 'Hace tantos años que te sirvo sin haber desobedecido jamás ni una sola de tus órdenes, y nunca me diste un cabrito para hacer una fiesta con mis amigos

¡Y ahora que ese hijo tuyo ha vuelto, después de haber gastado tus bienes con mujeres, haces matar para él el ternero engordado!'.

Pero el padre le dijo: 'Hijo mío, tú estás siempre conmigo, y todo lo mío es tuyo.
Es justo que haya fiesta y alegría, porque tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y ha sido encontrado'".

La meditación de este Evangelio, nos la ofrece el Rvdo. Sr. D. Iván Llovet Romero, Diácono del Seminario Conciliar de San Bartolomé,

M E D I T A C I O N
“El mejor retrato de Dios: la parábola del Padre Bueno”

Hola amig@s cofrades. Os agradezco la oportunidad de compartir con todos ustedes la reflexión bíblica de este domingo. Varias cosas os propongo ante este Evangelio. La primera de todas, el que renombremos esta parábola con otro nombre distinto al que estamos acostumbrados a llamarla. En vez de la parábola del hijo pródigo, llamémosle la parábola del Padre Bueno, pues este el mensaje central que Jesús nos quiere trasmitir y el mensaje que os propongo a redescubrir en este domingo.

En este Evangelio, Jesús nos muestra cómo experimenta Él a Dios Padre. Él es quien mejor lo conoce, y lo experimenta como un padre increíblemente bueno. Y con la parábola que nos enseña hoy, Jesús retrata de un modo entrañable la figura de Dios y el camino de ida y vuelta de los pecadores para encontrase, por fin, con la misericordia infinita del Padre.

          Jesús nos muestra que Dios es como un padre que no piensa en su propia herencia. Respeta las decisiones de sus hijos, cuando éstos deciden vivir lejos y a espaldas de Él y de su casa. Dios ve partir de casa con gran tristeza a todos los que deciden marcharse, pero nunca los olvida. Todos somos este hijo pródigo. Caemos en la tentación de creer que seremos más felices si nos apartamos del Padre; nos molestan los compromisos de ser hijos y vivir con hermanos. Reclamamos independencia, autonomía, libertad. Así que decidimos muchas veces, el salir de casa y vivir a nuestro antojo. Y poco a poco se nos olvida quien es el Padre y cuanto nos ama, que de Él lo hemos recibido todo.

Pero la vida apartados de Dios conduce a un gran vacío interior, hay quien no lo reconoce hasta que "toca fondo", tal y como lo experimenta el hijo en la parábola. Y gran día es este, cuando decidimos volver a casa, volver a Dios.

Y Dios que ansía más que nadie la vuelta del hijo, nuestra vuelta, Dios que ha estado esperándonos día a día, hora a hora, minuto a minuto, segundo a segundo a vernos regresar, cuando un día ve venir a su hijo perdido, el padre se conmueve, y pierde el control y corre a su encuentro.

El Padre se olvida de su dignidad de “señor” de la familia, y lo abraza y besa efusivamente como una madre. No necesita explicaciones para acogerlo como a un hijo. No le impone castigo alguno. Nunca ha dejado de amarlo. Siempre ha buscado para él lo mejor. ¡Siente una alegría inmensa por su vuelta, por nuestra vuelta a Él!

Sin perder tiempo, Él mismo se preocupa de que su hijo se sienta de nuevo bien en casa. Le regala el anillo de familia y el mejor vestido. Ofrece una fiesta a todo el pueblo por la vuelta de su hijo, por nuestra vuelta. Habrá banquete, música y baile. El hijo ha de conocer junto al Padre, la fiesta de la buena vida, y no la diversión falsa que buscaba entre prostitutas paganas.
 
Así sentía Jesús a Dios y así nos lo repite hoy a todos nosotros, y, especialmente, a quienes vivien lejos de Él y comienzan a verse como "perdidos" en medio de la vida. En ninguna otra parábola ha logrado Jesús, hacernos penetrar tan profundamente en el misterio de Dios y en el misterio de la condición humana. Ninguna otra es tan actual para nosostros como esta del "padre bueno". Os invito a que leamos en casa despacio y con gran atención este Evangelio, lo meditemos, nos veamos reflejados en él, y volvamos a redescubrir quién es verdaderamente Dios, un Padre entrañablemente bueno, que espera y se alegra de nuestra cercanía con Él.

 Iván Llovet Romero, Diácono.


 
En nombre de la Junta de Gobierno de esta Venerable Cofradía queremos agradecer la colaboración de Iván.

sábado, 9 de marzo de 2013

Función Principal y Lunes del Perdón.

Recordarte que mañana domingo 10 de marzo a las 11,00 horas celebraremos la Solemne Función Principal de Instituto presidida por nuestro Director Espiritual el Rvdo. P. Pedro José Rodriguez Molina y oficiada conjuntamente con nuestro predicador el Rvdo. P. Pedro Miguel Lamet Moreno.
 
Asimismo el Lunes 11 de marzo a las 21,00 horas en la Parroquia de Santa Cruz tendrá lugar dentro del programa de los Lunes del Perdón la charla del curso de formación de la Cofradía “Trinidad Santa. Un solo Dios” a cargo de nuestro Director Espiritual el Rvdo. Padre Pedro José Rodriguez Molina.
Esperamos contar con tu asistencia.

jueves, 7 de marzo de 2013

Triduo Cuaresmal.

Continuamos con el Triduo Cuaresmal a las 20,00 horas en la Parroquia de Santa Cruz, ocupando la sagrada cátedra el Rvdo. P. Pedro Miguel Lamet Moreno, S. J.


Nuevamente queremos agradecer al Padre Pedro Miguel la deferencia que ha tenido aceptando la invitación de esta Cofradía para predicar nuestros cultos.

La expectación levantada con la vuelta a su tierra del Padre Pedro Miguel, que ayer mismo a por la tarde ha concedido dos entrevistas la primera a Jesús Caña para La Voz de Cádiz y la segunda a Francisco Marquez para el periódico digital Universo Gaditano, teniendo hoy concertada una tercera con Diario de Cádiz.

Adjunto los acompaño los enlaces a las dos primeras entrevistas.

http://www.lavozdigital.es/cadiz/v/20130307/cadiz/necesitamos-papa-pobres-alegria-20130307.html


http://universogaditano.es/articulo/cadiz-lamet-es-mas-importante-ofrecer-bocadillo-estrenar-cirio-2245

domingo, 3 de marzo de 2013

Tercer Domingo de Cuaresma


T E R C E R  D O M I N G O  D E  C U A R E S M A


Evangelio: Lucas 13, 1-9.

En aquel momento se presentaron algunos a contar a Jesús lo de los galileos, cuya sangre había mezclado Pilato con la de los sacrificios que ofrecían. Jesús respondió: “¿Pensáis que esos galileos eran más pecadores que los demás galileos porque han padecido todo esto? Os digo que no; y, si no os convertís, todos pereceréis lo mismo. O aquellos dieciocho sobre los que cayó la torre en Siloé y los mató, ¿pensáis que eran más culpables que los demás habitantes de Jerusalén? Os digo que no; y, si no os convertís, todos pereceréis de la misma manera”.

Y les dijo esta parábola: “Uno tenía una higuera plantada en su viña, y fue a buscar fruto en ella, y no lo encontró. Dijo entonces al viñador: “Ya ves, tres años llevo viniendo a buscar fruto en esta higuera, y no lo encuentro. Córtala, ¿Para qué va a perjudicar el terreno?”.

Pero el viñador respondió: “Señor, déjala todavía este año y mientras tanto yo cavaré alrededor y le echaré estiércol, a ver si da fruto en adelante. Si no, la puedes cortar”.
ión de este Evangelio, nos la ofrece el Rvdo. Sr. D. Antonio Jesús López García-Mohedano, Diácono del Seminario Conciliar de San Bartolomé,

M E D I T A C I O N

“Para que deis fruto”


Estoy convencido de que muchos hemos podido plantearnos esta Cuaresma como tiempo de conversión, de cambio, de acercarnos cada vez más al Señor, a su Palabra, a los Sacramentos, hacer obras de caridad, penitencias,… Pero, puede aparecer el cansancio, la desidia, el “no voy a ser capaz”,…

Casi a la mitad de la Cuaresma, la liturgia nos presenta este evangelio dominical. Es un pasaje que sólo encontramos en el evangelio según san Lucas. El Señor nos llama, con rotundidad, a la conversión. Ante Dios todos necesitamos convertirnos a sus caminos. Por eso, no sirven nuestros planteamientos, es el Señor quien realiza el trabajo en nosotros; Él es quien poda y riega, a nosotros nos toca dejarnos hacer y colaborar con el proyecto de salvación.

Y es que Él anhela la conversión del corazón del ser humano, nos llama insistentemente a abandonar los otros dioses y convertirnos de verdad al Dios vivo y verdadero. Pero a la vez, es tremendamente paciente. Dios sabe que convertirse de verdad no es fácil, ni cosa de unas horas o días. Porque conoce el interior del hombre, Dios sabe esperar, no tiene prisas, cuando ve una disposición sincera para la conversión. Es un Dios compasivo, pero no blandengue.

La parábola de la higuera estéril pone de relieve con fuerza el peligro de no convertirnos. La paciencia de Dios es ilimitada, pero nuestro tiempo tiene límite; hay que aprovechar “el ahora”, no dejarlo para “el mañana”. Cada día se nos presentan oportunidades para la conversión, sólo hace falta detenerse un momento y avanzar por esa vía, por la vía del amor.

Dios, que nos quiere con locura, cuida de nosotros con cariño. Derrama sobre nosotros su gracia, pero necesita ser acogida por corazones dóciles y sencillos como el de los niños.

¡Que no caiga la gracia en saco roto! ¿Vamos a desperdiciar esta oportunidad?
 

Antonio Jesús López Garcí­a-Mohedano, Diácono.

En nombre de la Junta de Gobierno de esta Venerable Cofradía queremos agradecer la colaboración de Antonio Jesús.