domingo, 30 de marzo de 2014

Lunes del Perdón, Concierto de marchas procesionales

Se recuerda que mañana lunes 31 de Marzo de 2014 a las 20,30 horas dentro de los actos programados en los LUNES DEL PERDÓN para esta Cuaresma, en la Parroquia de Santa Cruz tendrá lugar el tradicional concierto de marchas procesionales a cargo de la Agrupación Musical Ecce-Mater.


Esperamos contar tu asistencia.

Meditación Evangelio Cuarto Domingo de Cuaresma


 Evangelio: San Juan 9, 1-41.

Jesús, al pasar, vio a un hombre ciego de nacimiento.
Sus discípulos le preguntaron: "Maestro, ¿quién ha pecado, él o sus padres, para que haya nacido ciego?".
"Ni él ni sus padres han pecado, respondió Jesús; nació así para que se manifiesten en él las obras de Dios.
Debemos trabajar en las obras de aquel que me en...vió, mientras es de día; llega la noche, cuando nadie puede trabajar.
Mientras estoy en el mundo, soy la luz del mundo".
Después que dijo esto, escupió en la tierra, hizo barro con la saliva y lo puso sobre los ojos del ciego,
diciéndole: "Ve a lavarte a la piscina de Siloé", que significa "Enviado". El ciego fue, se lavó y, al regresar, ya veía.
Los vecinos y los que antes lo habían visto mendigar, se preguntaban: "¿No es este el que se sentaba a pedir limosna?".
Unos opinaban: "Es el mismo". "No, respondían otros, es uno que se le parece". El decía: "Soy realmente yo".
Ellos le dijeron: "¿Cómo se te han abierto los ojos?".
El respondió: "Ese hombre que se llama Jesús hizo barro, lo puso sobre mis ojos y me dijo: 'Ve a lavarte a Siloé'. Yo fui, me lavé y vi".
Ellos le preguntaron: "¿Dónde está?". El respondió: "No lo sé".
El que había sido ciego fue llevado ante los fariseos.
Era sábado cuando Jesús hizo barro y le abrió los ojos.
Los fariseos, a su vez, le preguntaron cómo había llegado a ver. El les respondió: "Me puso barro sobre los ojos, me lavé y veo".
Algunos fariseos decían: "Ese hombre no viene de Dios, porque no observa el sábado". Otros replicaban: "¿Cómo un pecador puede hacer semejantes signos?". Y se produjo una división entre ellos.
Entonces dijeron nuevamente al ciego: "Y tú, ¿qué dices del que te abrió los ojos?". El hombre respondió: "Es un profeta".
Sin embargo, los judíos no querían creer que ese hombre había sido ciego y que había llegado a ver, hasta que llamaron a sus padres
y les preguntaron: "¿Es este el hijo de ustedes, el que dicen que nació ciego? ¿Cómo es que ahora ve?".
Sus padres respondieron: "Sabemos que es nuestro hijo y que nació ciego,
pero cómo es que ahora ve y quién le abrió los ojos, no lo sabemos. Pregúntenle a él: tiene edad para responder por su cuenta".
Sus padres dijeron esto por temor a los judíos, que ya se habían puesto de acuerdo para excluir de la sinagoga al que reconociera a Jesús como Mesías.
Por esta razón dijeron: "Tiene bastante edad, pregúntenle a él".
Los judíos llamaron por segunda vez al que había sido ciego y le dijeron: "Glorifica a Dios. Nosotros sabemos que ese hombre es un pecador".
"Yo no sé si es un pecador, respondió; lo que sé es que antes yo era ciego y ahora veo".
Ellos le preguntaron: "¿Qué te ha hecho? ¿Cómo te abrió los ojos?".
El les respondió: "Ya se lo dije y ustedes no me han escuchado. ¿Por qué quieren oírlo de nuevo? ¿También ustedes quieren hacerse discípulos suyos?".
Ellos lo injuriaron y le dijeron: "¡Tú serás discípulo de ese hombre; nosotros somos discípulos de Moisés!
Sabemos que Dios habló a Moisés, pero no sabemos de donde es este".
El hombre les respondió: "Esto es lo asombroso: que ustedes no sepan de dónde es, a pesar de que me ha abierto los ojos.
Sabemos que Dios no escucha a los pecadores, pero sí al que lo honra y cumple su voluntad.
Nunca se oyó decir que alguien haya abierto los ojos a un ciego de nacimiento.
Si este hombre no viniera de Dios, no podría hacer nada".
Ellos le respondieron: "Tú naciste lleno de pecado, y ¿quieres darnos lecciones?". Y lo echaron.
Jesús se enteró de que lo habían echado y, al encontrarlo, le preguntó: "¿Crees en el Hijo del hombre?".
El respondió: "¿Quién es, Señor, para que crea en él?".
Jesús le dijo: "Tú lo has visto: es el que te está hablando".
Entonces él exclamó: "Creo, Señor", y se postró ante él.
Después Jesús agregó: "He venido a este mundo para un juicio: Para que vean los que no ven y queden ciegos los que ven".
Los fariseos que estaban con él oyeron esto y le dijeron: "¿Acaso también nosotros somos ciegos?".
Jesús les respondió: "Si ustedes fueran ciegos, no tendrían pecado, pero como dicen: 'Vemos', su pecado permanece".

La meditación de este Evangelio, nos la ofrece el Rvdo. P. D. Servando José Rojas Caldera.



M E D I T A C I O N


“Un relato inolvidable”

Un relato inolvidable es el recorrido interior que va haciendo un hombre perdido en las tinieblas hasta encontrarse con Jesús, «Luz del mundo». ¿Qué sabemos de este hombre? Que es mendigo, ciego de nacimiento y no conoce la luz. No la ha visto nunca y no puede caminar por la vida, ni orientarse por sí mismo. Su vida transcurre en tinieblas. Nunca podrá conocer una vida digna.

Pero ocurre algo prodigioso un día Jesús pasa por su vida. El hombre está tan necesitado que deja que le trabaje sus ojos. No sabe quién es, pero confía en su fuerza curadora. Siguiendo sus indicaciones, limpia su mirada en la piscina de Siloé y, por primera vez, comienza a ver. El encuentro con Jesús va a cambiar su vida.

Los vecinos lo ven transformado. Es el mismo pero les parece otro. El hombre les explica su experiencia: «un hombre que se llama Jesús» lo ha curado. No sabe más. Ignora quién es y dónde está, pero le ha abierto los ojos. Jesús hace bien incluso a aquellos que sólo lo reconocen como hombre. Los fariseos, entendidos en religión, le piden toda clase de explicaciones sobre Jesús. El les habla de su experiencia: «sólo sé una cosa: que era ciego y ahora veo». Le preguntan qué piensa de Jesús y él les dice lo que siente: «que es alguien que viene de Dios». Así vive mucha gente sencilla su fe en Jesús. No saben teología, pero sienten que ese hombre viene de Dios. Poco a poco, el mendigo se va quedando solo. Sus padres no lo defienden. Los dirigentes religiosos lo echan del Templo.

Pero Jesús no abandona a quien lo ama y lo busca. «Cuando oyó que lo habían expulsado, fue a buscarlo». Jesús tiene sus caminos para encontrarse con quienes lo buscan. Nadie se lo puede impedir. Cuando Jesús se encuentra con aquel hombre a quien nadie parece entender, sólo le hace una pregunta: «¿Crees en el Hijo del Hombre?» ¿Crees en el Hombre Nuevo, el Hombre plenamente humano precisamente por ser expresión y encarnación del misterio insondable de Dios? El mendigo está dispuesto a creer, pero se encuentra más ciego que nunca: «¿Y quién es, Señor, para que crea en él?» Jesús le dice: «Lo estás viendo: el que te está hablando, ése es». Al ciego se le abren ahora los ojos del alma. Se postra ante Jesús y le dice: «Creo, Señor». Sólo escuchando a Jesús y dejándonos conducir interiormente por él, vamos caminando hacia una fe más plena y también más humilde.


Rvdo. P. D. Servando José Rojas Caldera



En nombre de la Junta de Gobierno de esta Venerable Cofradía queremos agradecer su colaboración.

viernes, 28 de marzo de 2014

Conclusión de Cultos Cuaresmales

Los pasados días 19, 20 y 21 de Marzo tuvo lugar el Triduo en Honor de Nuestros Amantísimos Titulares. Las Eucaristías estuvieron animadas por la Cuadrilla del Santísimo Cristo del Perdón, el grupo de Hermanas Bordadoras y el Grupo Joven y estuvieron presididas por el Rvdo. P. D. Servando José Rojas Caldera.







Finalmente, el día 23, celebramos la Función Principal de Instituto como conclusión a los Cultos Cuaresmales presidida por nuestro Director Espiritual, el Rdvo. P. D. Balbino Reguera Díaz







domingo, 23 de marzo de 2014

Meditación Evangelio Tercer Domingo de Cuaresma

TERCER DOMINGO DE CUARESMA


Evangelio: San Juan 4, 5-42.

Jesús llegó a una ciudad de Samaría llamada Sicar, cerca de las tierras que Jacob había dado a su hijo José.
Allí se encuentra el pozo de Jacob. Jesús, fatigado del camino, se había sentado junto al pozo. Era la hora del mediodía.
Una mujer de Samaría fue a sacar agua, y Jesús le dijo: "Dame de beber".
Sus discípul...
os habían ido a la ciudad a comprar alimentos.
La samaritana le respondió: "¡Cómo! ¿Tú, que eres judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana?". Los judíos, en efecto, no se trataban con los samaritanos.
Jesús le respondió: "Si conocieras el don de Dios y quién es el que te dice: 'Dame de beber', tú misma se lo hubieras pedido, y él te habría dado agua viva".
"Señor, le dijo ella, no tienes nada para sacar el agua y el pozo es profundo. ¿De dónde sacas esa agua viva?
¿Eres acaso más grande que nuestro padre Jacob, que nos ha dado este pozo, donde él bebió, lo mismo que sus hijos y sus animales?".
Jesús le respondió: "El que beba de esta agua tendrá nuevamente sed,
pero el que beba del agua que yo le daré, nunca más volverá a tener sed. El agua que yo le daré se convertirá en él en manantial que brotará hasta la Vida eterna".
"Señor, le dijo la mujer, dame de esa agua para que no tenga más sed y no necesite venir hasta aquí a sacarla".
Jesús le respondió: "Ve, llama a tu marido y vuelve aquí".
La mujer respondió: "No tengo marido". Jesús continuó: "Tienes razón al decir que no tienes marido,
porque has tenido cinco y el que ahora tienes no es tu marido; en eso has dicho la verdad".
La mujer le dijo: "Señor, veo que eres un profeta.
Nuestros padres adoraron en esta montaña, y ustedes dicen que es en Jerusalén donde se debe adorar".
Jesús le respondió: "Créeme, mujer, llega la hora en que ni en esta montaña ni en Jerusalén se adorará al Padre.
Ustedes adoran lo que no conocen; nosotros adoramos lo que conocemos, porque la salvación viene de los judíos.
Pero la hora se acerca, y ya ha llegado, en que los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad, porque esos son los adoradores que quiere el Padre.
Dios es espíritu, y los que lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad".
La mujer le dijo: "Yo sé que el Mesías, llamado Cristo, debe venir. Cuando él venga, nos anunciará todo".
Jesús le respondió: "Soy yo, el que habla contigo".
En ese momento llegaron sus discípulos y quedaron sorprendidos al verlo hablar con una mujer. Sin embargo, ninguno le preguntó: "¿Qué quieres de ella?" o "¿Por qué hablas con ella?".
La mujer, dejando allí su cántaro, corrió a la ciudad y dijo a la gente:
"Vengan a ver a un hombre que me ha dicho todo lo que hice. ¿No será el Mesías?".
Salieron entonces de la ciudad y fueron a su encuentro.
Mientras tanto, los discípulos le insistían a Jesús, diciendo: "Come, Maestro".
Pero él les dijo: "Yo tengo para comer un alimento que ustedes no conocen".
Los discípulos se preguntaban entre sí: "¿Alguien le habrá traído de comer?".
Jesús les respondió: "Mi comida es hacer la voluntad de aquel que me envió y llevar a cabo su obra.
Ustedes dicen que aún faltan cuatro meses para la cosecha. Pero yo les digo: Levanten los ojos y miren los campos: ya están madurando para la siega.
Ya el segador recibe su salario y recoge el grano para la Vida eterna; así el que siembra y el que cosecha comparten una misma alegría.
Porque en esto se cumple el proverbio: 'no siembra y otro cosecha'
Yo los envié a cosechar adonde ustedes no han trabajado; otros han trabajado, y ustedes recogen el fruto de sus esfuerzos".
Muchos samaritanos de esta ciudad habían creído en él por la palabra de la mujer, que atestiguaba: "Me ha dicho todo lo que hice".
Por eso, cuando los samaritanos se acercaron a Jesús, le rogaban que se quedara con ellos, y él permaneció allí dos días.
Muchos más creyeron en él, a causa de su palabra.
Y decían a la mujer: "Ya no creemos por lo que tú has dicho; nosotros mismos lo hemos oído y sabemos que él es verdaderamente el Salvador del mundo".



La meditación de este Evangelio, nos la ofrece el Rvdo. P. D. Servando José Rojas Caldera.


M E D I T A C I O N

“¿Dónde está Dios?”

Son bastantes las personas que se han ido alejando de Dios. Hoy Dios les resulta un “Ser extraño”. Cuando asisten a una celebración religiosa, todo les parece artificial y vacío. Lo que escuchan se les hace lejano e incomprensible. Pueden incluso sentir que están en un mundo ilusorio donde falta sentido de la realidad. Y, sin embargo, esas mismas personas, andan con frecuencia a la búsqueda de paz interior, de profundidad, de sentido a la vida. Aunque pueden que ya no crean, acogerían a Dios si lo descubrieran como una verdad que sostiene sus vidas, las alienta y las llena de vida. ¿Es posible encontrar a Dios? ¿Tener una experiencia nueva? ¿Por donde buscarlo? Dios está mucho más cerca de lo que sospechamos. Está dentro de nosotros mismos. Lo podemos encontrar en el fondo de nuestro ser. Si yo me abro, Él no se cierra. Si yo escucho su Palabra, Él no se calla. Si yo me confío, Él me acoge. Si yo me entrego, Él me sostiene. Si yo me dejo amor por Él, Él me salva. Tal vez la experiencia más importante para encontrar de nuevo a Dios es sentirse a gusto con Él, dejarse amar por Él que nos acepta tal como somos. Cuando una persona siente el amor de Dios a pesar de su mediocridad y pecado, difícilmente se dejara embaucar por otra realidad.

Cuando abandonamos la prácticas religiosas, eliminamos toda experiencia viva de Dios. Esta incomunicación con Dios no es buena. No hace a la persona más humana, ni da más fuerza para vivir. Cierto es Dios es invisible, es un Dios escondido, nos dirá la Biblia: “Nadie lo ha visto”. Pero ese Dios oculto se revela, no a los hombres grandes y elocuentes, sino a los pequeños y sencillos. Dios lo transciende todo y nadie lo puede condicionar o obligar a nada. A veces, podemos captar su cercanía en la propia soledad de nuestra vida. Todo estamos solos ante la existencia. Y esta soledad última sólo puede ser visitada por Dios. Pero también Dios está en las mil experiencias positivas de la vida. En el hijo que nace, en la fiesta compartida, en el trabajo bien hecho, en el acercamiento íntimo de la pareja, en el paseo que relaja, en el encuentro amistoso que renueva. ¿Por qué no elevar el corazón hasta Dios y agradecerle el don de la vida?

¿Dónde hay que adorar a Dios? ¿Cuál es la verdadera religión? El verdadero culto no depende de un lugar determinado, por muy venerable que sea. El Dios creador del cielo y de la tierra no está retenido y no es propiedad de nadie. Para encontrarnos con Dios, no es necesario ir a Roma o peregrinar a Jerusalén; desde cualquier lugar podemos elevar nuestro corazón hacia Dios. El verdadero culto empieza por reconocer a Dios como Padre que nos acompaña de cerca de lo largo de nuestra vida. El Padre está buscando “verdaderos adoradores”. Él no espera grande y elocuentes ceremonias; lo que desea es corazones sencillos que le adoren “en espíritu y en verdad”. “Adorar al Padre en espíritu” conduce a ser imagen y semejanza de Él, es decir; vivir en espíritu de amor, de perdón, de ternura, de aliento vivificador. Adorar al Padre es hacer su voluntad.

Rvdo. P. D. Servando José Rojas Caldera




En nombre de la Junta de Gobierno de esta Venerable Cofradía queremos agradecer su colaboración.

Función Principal y Lunes del Perdón

Estimado hermano/a:
  
 Hoy, domingo 23 de Marzo, a las 11,00 horas celebraremos la Solemne Función Principal de Instituto presidida por nuestro Director Espiritual el Rvdo. P. D. Balbino Reguera Díaz.
 
Igualmente, recordamos que mañana lunes 24 de Marzo a las 20:30 horas en la Parroquia de Santa Cruz, dentro del programa de actos de "Lunes del Perdón", tendrá lugar una proyección audiovisual bajo el titulo "Semana Santa de Cádiz: Su evolución a través de la fotografía" a cargo de D. Manuel Llamas Bauza.
 
 
 
         Esperamos contar con tu asistencia.

viernes, 21 de marzo de 2014

Tercer día de Triduo y Cabildo General de Hermanos

Recordamos que hoy celebramos el tercer día de Triduo en Honor y Gloria de
Nuestros Amantísimos Titulares el Santísimo Cristo del Perdón y María Santísima del Rosario en sus Misterios Dolorosos.

Comenzaremos a las 20:00 horas con el rezo del Santo Rosario y a continuación la Eucaristía animada por el Grupo Joven de la Cofradía.

Así mismo, recordamos que tras la Eucaristía, celebraremos Cabildo General de Hermanos en la Casa de Hermandad a las 21:15 h en primera convocatoria y a las 21:45 h en segunda convocatoria.

Esperamos contar con tu asistencia.

jueves, 20 de marzo de 2014

Segundo día de Triduo

Recordamos que hoy celebramos el segundo día de Triduo en Honor y Gloria de
Nuestros Amantísimos Titulares el Santísimo Cristo del Perdón y María Santísima del Rosario en sus Misterios Dolorosos.

Comenzaremos a las 20:00 horas con el rezo del Santo Rosario y a continuación la Eucaristía animada por el grupo de Hermanas bordadoras de la Cofradía.

Así mismo, recordamos que el próximo viernes 21 de Marzo, después de la Eucaristía, celebraremos Cabildo General de Hermanos en la Casa de Hermandad a las 21:15 h en primera convocatoria y a las 21:45 h en segunda convocatoria.

Esperamos contar con tu asistencia.

miércoles, 19 de marzo de 2014

Primer día de Triduo

Recordamos que hoy celebramos el primer día de Triduo en Honor y Gloria de Nuestros Amantísimos Titulares el Santísimo Cristo del Perdón y María Santísima del Rosario en sus Misterios Dolorosos.

Comenzaremos a las 20:00 horas con el rezo del Santo Rosario y a continuación la Eucaristía animada por la Cuadrilla de Cargadores del Santísimo Cristo.

Así mismo, recordamos que el próximo viernes 21 de Marzo, después de la Eucaristía, celebraremos Cabildo General de Hermanos en la Casa de Hermandad a las 21:15 h en primera convocatoria y a las 21:45 h en segunda convocatoria.

Esperamos contar con tu asistencia.

domingo, 16 de marzo de 2014

Meditación Segundo Domingo de Cuaresma

SEGUNDO  D O M I N G O  D E  C U A R E S M A


 



Evangelio: San Mateo 17, 1-9.

 
Jesús tomó a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y los llevó aparte a un monte elevado.
Allí se transfiguró en presencia de ellos: su rostro resplandecía como el sol y sus vestiduras se volvieron blancas como la luz.
De pronto se les aparecieron Moisés y Elías, hablando con Jesús.
Pedro dijo a Jesús: "Señor, ¡qué bien estamos aquí! Si quieres, levantaré aquí mismo tres carpas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías".
Todavía estaba hablando, cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra y se oyó una voz que decía desde la nube: "Este es mi Hijo muy querido, en quien tengo puesta mi predilección: escúchenlo".
Al oír esto, los discípulos cayeron con el rostro en tierra, llenos de temor.
Jesús se acercó a ellos y, tocándolos, les dijo: "Levántense, no tengan miedo".
Cuando alzaron los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús solo.
Mientras bajaban del monte, Jesús les ordenó: "No hablen a nadie de esta visión, hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos".


 

La meditación de este Evangelio, nos la ofrece el Rvdo. P. D. Servando José Rojas Caldera.

 

 
 

M E D I T A C I O N



“La transfiguración fue una gota de miel divina”

 

 

“Consolad, consolad a mi pueblo, dice vuestro Dios” Is 40, 1.

             Poco antes Jesús había manifestado a sus discípulos; que iba a sufrir y padecer en Jerusalén, a morir. Esto causo tristeza y sobrecogimiento ante este anuncio. Pedro, por su parte, le reprochará ese camino como incompatible con la gloria y poder que le ha sido prometido al Mesías y con el cual tiene que acreditarse ante el mundo. Pero Jesús sigue enumerándoles las condiciones del seguimiento: “quién va en pos de Él, tiene que negarse a sí mismo tomar la cruz como Él, arriesgar la vida por el Evangelio hasta perderla, y sólo así tendrá la garantía de poder ganarla. El mundo no es el único horizonte para el discípulo: ganar el alma es mucho más decisivo y, sobre todo, no avergonzarse de Jesús. “A quién me niegue delante de los hombres, yo también lo negaré delante de mi Padre celestial” Mt 10, 33. Es en este contexto en el que Jesús aprovecha para llevar consigo a tres testigos excepcionales, y los llevó solo a ellos aparte, para orar. Serán los mismos tres discípulos que serán testigos de su agonía en el huerto de los Olivos. “Los llevó a un monte alto a solas. Y se transfiguró ante ellos. Su rostro brillaba como el sol y sus vestidos se volvieron blancos como la luz” Mt 17, 1b-3. Ellos contemplan la gloria de Dios en una naturaleza humana como la de ellos. De igual modo, podrán contemplar la humanidad de Cristo en el huerto sudando sangre que caerá de sus sienes; ellos serán los testigos privilegiados.

El Salvador es transfigurado; su carne sigue siendo humana, pero participando en el destello de su gloria originaria.  La transfiguración es así la síntesis del misterio de Jesús: Él que es participe de la gloria de Dios asume nuestra carne, sin perder su divinidad, pero a la vez asume nuestra historia y por ello retiene esa gloria que sólo trasciende su humanidad, cuando lleva a término la obra encarga por el Padre. En la resurrección es Hijo en plenitud, no sólo de divinidad eterna, sino de humanidad temporal.

La figura del Siervo de Yahvé, que pasa por el sufrimiento, que asume la suerte y el pecado de los suyos, que va a la resurrección pasando por los sufrimientos; es también nuestro camino para la gloria. Los cristianos tiene en este mundo los estigmas del dolor y de la sangre, hasta la muerte. Los sufrimientos y crucifixión no son la ultima fase de la vida de Jesús y la última Palabra de Dios.

Siempre hace así Jesús con los suyos. En medio de los mayores padecimientos da el consuelo necesario para seguir adelante. Este destello de la gloria divina transporto a los discípulos a una inmensa felicidad, que hace exclamar: “Señor, ¡bueno es permanecer aquí!” Quieren alargar aquella situación.  Muchos años mas tarde el mismo Pedro dirá: “Cuando os dimos a conocer la venida en poder de nuestro Señor Jesucristo, no lo hicimos inspirados por fantásticas leyendas,  sino porque fuimos testigos oculares de su grandeza… que nosotros escuchamos cuando estábamos con Él en el monte santo” 2 Pe 1, 17-18.

La existencia de los hombres es  un caminar en ocasiones llena de ásperas y dificultosas experiencias, porque con frecuencia hemos de ir contra corriente y tendremos que luchar con muchos enemigos de dentro de nosotros mismos y de fuera. Pero Jesús desea confortarnos con la esperanza del Cielo, de modo especial en los momentos más duros o cuando la flaqueza de nuestra condición se hace más patente; como lo experimento Él mismo en el huerto de los Olivos, que también fue confortado en la oración por un ángel.

               La transfiguración de Jesús es el avance de lo que nos aguarda a todos los cristianos. La Biblia afirma: una luz indescriptible colmará todo cuerpo cuando hayan sido eliminadas las huellas de la muerte y toda limitación. El cuerpo mismo de Jesús se convierte aquí en signo de la fiabilidad de su mensaje. Su promesa abarcará también nuestros cuerpos. De ahí que la transfiguración de Jesús sea un anticipo de lo que nos espera. La transfiguración es, por tanto, una pieza importante de la esperanza cristiana, que, en conjunto, parte de que la luz de Dios que esclarecerá, colmará y transformará todo.
 

Rvdo. P. D. Servando José Rojas Caldera

 

 
 
En nombre de la Junta de Gobierno de esta Venerable Cofradía queremos agradecer su colaboración.

jueves, 13 de marzo de 2014

Lunes del Perdón. Conferencia

El próximo lunes 17 de Marzo de 2014 a las 20,30 horas dentro de los actos programado en los LUNES DEL PERDÓN para esta Cuaresma, en la Parroquia de Santa Cruz tendrá lugar la Conferencia "La Catedral sobre las Aguas" a cargo del Doctor en Historia del Arte D. Lorenzo Alonso de la Sierra con motivo de la Conmemoración del 750 Aniversario de la Diócesis de Cádiz.


Esperamos contar tu asistencia.