Recordamos que mañana martes 29 de Abril a las 19:00 horas, en la Parroquia de Santa Cruz, celebraremos la Eucaristía en Acción de Gracias por la Estación de Penitencia el presente año.
Contamos con tu asistencia.
lunes, 28 de abril de 2014
jueves, 24 de abril de 2014
Misa de Acción de Gracias y Devolución de túnicas
Estimado Hermano y/ Devoto:
Informamos que el próximo martes 29 de Abril a las 19:00 horas, en la Parroquia de Santa Cruz, celebraremos la Eucaristía en Acción de Gracias por la Estación de Penitencia del presente año.
Igualmente recordaros que ya podéis entregar la túnica en la Casa de Hermandad antes del 23 de Mayo, de Lunes a Viernes en horario de 19:30 a 21:00 horas.
jueves, 17 de abril de 2014
Callejero salida procesional
Os facilitamos el callejero de marchas procesionales que se escuchará tras cada paso:
CALLEJERO SANTISIMO
CRISTO DEL PERDON
AÑO 2014
-
DENTRO DE LA IGLESIA: PERDONA A TU
PUEBLO
-
SALIDA: HIMNO NACIONAL
-
FRAY FELIX : CRISTO DEL PERDON
-
CRISTO DEL PERDON : ROCIO DEL CIELO
-
ESQUINA CAMPO DEL SUR: ORACION DEL
HUERTO
-
CAMPO DEL SUR: COSTALERO
-
ARQUITECTO ACERO : VIRGEN DE LA
HINIESTA
-
SALIDA CATEDRAL: Y AL TERCER DIA
-
CATEDRAL: REO DE MUERTE
-
COMPAÑÍA/SANTIAGO : CONSUELO GITANO
-
SANTIAGO: MISERICORDIA ISLEÑA
-
SANTIAGO/CANDELARIA: AMANECER EN
TRIANA
-
CANDELARIA: SANTA MARIA DE LA
ESPERANZA
-
MONTANEZ : CARIDAD, MADRE NUESTRA
-
PALILLERO : AMANECER DE SENTENCIA
-
NOVENA : VIRGEN DE LA ESTRELLA
REDENCION POR SEVILLA
ORACION
-
ANCHA : CAUTIVO VAS POR SAN ROQUE
GITANO DE SEVILLA
-
ANCHA / SAN JOSE : Y CONTIGO HASTA EL
CIELO
-
SAN JOSE /PLAZA MINA: CUANDO ME ALEJE
DE TI
TINTE : SAETA
-
PLAZA SAN FRANCISCO : PADRE NUESTRO
-
PUERTA IGLESIA SAN FRANCISCO :
NAZARENO DEL AMOR
-
SAN FRANCISCO : AL SEÑOR DE LA SALUD
EL SENTIR DE CADIZ
CARGADORES DEL PERDON
-
SAN FRANCISCO / SAN AGUSTIN : REINA
DE MI AMARGURA
-
SAN FRANCISCO : SEÑOR DEL SALVADOR
-
NUEVA : Y MURIO ENTRE LADRONES
CONCEPCION
ESTRELLA REDENTORA
-
SAN JUAN DE DIOS: TAMBOR
PRESENTANDO A SEVILLA
-
POMPONIO MELA : MEDEA
-
FABIO RUFINO/SAN ANTONIO ABAD:
CONSUELO GITANO
-
POSADILLA : PERDON Y ROSARIO
-
SAN MARTIN/ OBISPO J.M.RANCES : LA
VECINA GUAPA DE SAN GIL
-
PLAZA FRAY FELIX: Y AL TERCER DIA
OH BENDITA ESTRELLA
RECOGIDA CRISTO DEL PERDON
-
HIMNO NACIONAL
CALLEJERO MARIA
SANTISIMA DEL ROSARIO EN SUS MISTERIOS DOLOROSOS
AÑO 2014
-
SALIDA: HIMNO NACIONAL
-
CRISTO DEL PERDON : CORONACION DE LA
MACARENA
-
ESQUINA CAMPO DEL SUR: AURORA DE SANTA MARINA
-
CAMPO DEL SUR: VIRGEN DE LOS NEGRITOS
-
ARQUITECTO ACERO : VIRGEN DE LOS
REYES
-
SALIDA CATEDRAL: MADRUGA
MACARENA
-
CATEDRAL: PALMA CORONADA
-
COMPAÑÍA/SANTIAGO : ROCIO
-
SANTIAGO:AQUELLA VIRGEN *
MARGOT
SANTIAGO/CANDELARIA: PASAN LOS
CAMPANILLEROS
-
CANDELARIA: MI AMARGURA
-
MONTANEZ : VIRGEN DE LOS ESTUDIANTES
-
PALILLERO : MADRE DEL ROSARIO (
ENGALZADA ) CON
MACARENA
-
NOVENA : MARIA STMA. DE LA O
(ENGALZADA) CON HINIESTA CORONADA
-
ANCHA : TAMBOR
DULCE NOMBRE DE JESUS
-
ANCHA / SAN JOSE : OSANNA IN EXCELSIS
-
SAN JOSE : TRIANA, TU ESPERANZA
-
PLAZA MINA : VIRGEN DE LA PAZ
-
TINTE : MADRE HINIESTA
-
PLAZA SAN FRANCISCO : VIRGEN DE LA
VICTORIA
-
PUERTA IGLESIA SAN FRANCISCO : PASA
LA VIRGEN DE LA SOLEDAD
-
SAN FRANCISCO : CORONACION
HERMANOS COSTALEROS
CADIZ COFRADE
-
SAN FRANCISCO / SAN AGUSTIN :
AMARGURAS
-
SAN FRANCISCO : NUESTRA SEÑORA DE LAS
LAGRIMAS
-
NUEVA : MADRE DEL ROSARIO
CAPATAZ GADITANO
CORPUS CHRISTI
-
SAN JUAN DE DIOS: TAMBOR
ANIVERSARIO
MACARENO
-
POMPONIO MELA : CANDELARIA
-
FABIO RUFINO/SAN ANTONIO ABAD: LA
ESPERANZA DE TRIANA
-
POSADILLA : LA ESTRELLA SUBLIME
-
SAN MARTIN/ OBISPO J.M.RANCES :
ENCARNACION CORONADA
-
PLAZA FRAY FELIX: MADRUGA MACARENA (ENGALZADA)CON
CORONACION
RECOGIDA MADRE DEL ROSARIO
-
HIMNO NACIONAL
martes, 8 de abril de 2014
Besapies y Via Crucis
Estimado Hermano y/o Devoto:
El próximo viernes 11 de Abril, durante todo el día, estará expuesto en Devoto Besapies la imagen del Santísimo Cristo del Perdón. Posteriormente, a las 21:00 horas tendrá lugar el Solemne Via Crucis por las calles de la feligresía con el siguiente recorrido:
Parroquia de Santa Cruz, plaza Fray Félix, Obispo José M. Rancés, plaza San Martín, Mesón, San Antonio Abad, Fabio Rufino, Pomponio Mela, Pelota, Cobos, Ruiz de Bustamante, Marqués de Cádiz, Pelota, Arco del Pópulo, Fabio Rufino, Plaza de San Martín, Obispo José M. Rancés, Plaza Fray Félix y Parroquia de Santa Cruz.
Tras la finalización del Via Crucis, se realizará la subida del Santísimo Cristo al paso de Misterio desde el que realizará la Estación de Penitencia a la S.I. Catedral el próximo 18 de Abril.
Esperamos contar con tu asistencia.
domingo, 6 de abril de 2014
Meditación Evangelio Quinto Domingo de Cuaresma
Q U I N T O D O M I N G O D E C U A R E S M A
Evangelio: San Juan 11, 1-45.
| Había un hombre enfermo, Lázaro de Betania, del pueblo de María y de su hermana Marta. María era la misma que derramó perfume sobre el Señor y le secó los pies con sus cabellos. Su hermano Lázaro era el que estaba enfermo. Las hermanas enviaron a decir a Jesús: "Señor, el que tú amas, está enfermo". Al oír esto, Jesús dijo: "Esta enfermedad no es mortal; es para gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella". Jesús quería mucho a Marta, a su hermana y a Lázaro. Sin embargo, cuando oyó que este se encontraba enfermo, se quedó dos días más en el lugar donde estaba. Después dijo a sus discípulos: "Volvamos a Judea". Los discípulos le dijeron: "Maestro, hace poco los judíos querían apedrearte, ¿quieres volver allá?". Jesús les respondió: "¿Acaso no son doce las horas del día? El que camina de día no tropieza, porque ve la luz de este mundo; en cambio, el que camina de noche tropieza, porque la luz no está en él". Después agregó: "Nuestro amigo Lázaro duerme, pero yo voy a despertarlo". Sus discípulos le dijeron: "Señor, si duerme, se curará". Ellos pensaban que hablaba del sueño, pero Jesús se refería a la muerte. Entonces les dijo abiertamente: "Lázaro ha muerto, y me alegro por ustedes de no haber estado allí, a fin de que crean. Vayamos a verlo". Tomás, llamado el Mellizo, dijo a los otros discípulos: "Vayamos también nosotros a morir con él". Cuando Jesús llegó, se encontró con que Lázaro estaba sepultado desde hacía cuatro días. Betania distaba de Jerusalén sólo unos tres kilómetros. Muchos judíos habían ido a consolar a Marta y a María, por la muerte de su hermano. Al enterarse de que Jesús llegaba, Marta salió a su encuentro, mientras María permanecía en la casa. Marta dijo a Jesús: "Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto. Pero yo sé que aun ahora, Dios te concederá todo lo que le pidas". Jesús le dijo: "Tu hermano resucitará". Marta le respondió: "Sé que resucitará en la resurrección del último día". Jesús le dijo: "Yo soy la Resurrección y la Vida. El que cree en mí, aunque muera, vivirá; y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?". Ella le respondió: "Sí, Señor, creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que debía venir al mundo". Después fue a llamar a María, su hermana, y le dijo en voz baja: "El Maestro está aquí y te llama". Al oír esto, ella se levantó rápidamente y fue a su encuentro. Jesús no había llegado todavía al pueblo, sino que estaba en el mismo sitio donde Marta lo había encontrado. Los judíos que estaban en la casa consolando a María, al ver que esta se levantaba de repente y salía, la siguieron, pensando que iba al sepulcro para llorar allí. María llegó a donde estaba Jesús y, al verlo, se postró a sus pies y le dijo: "Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto". Jesús, al verla llorar a ella, y también a los judíos que la acompañaban, conmovido y turbado, preguntó: "¿Dónde lo pusieron?". Le respondieron: "Ven, Señor, y lo verás". Y Jesús lloró. Los judíos dijeron: "¡Cómo lo amaba!". Pero algunos decían: "Este que abrió los ojos del ciego de nacimiento, ¿no podría impedir que Lázaro muriera?". Jesús, conmoviéndose nuevamente, llegó al sepulcro, que era una cueva con una piedra encima, y dijo: "Quiten la piedra". Marta, la hermana del difunto, le respondió: "Señor, huele mal; ya hace cuatro días que está muerto". Jesús le dijo: "¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?". Entonces quitaron la piedra, y Jesús, levantando los ojos al cielo, dijo: "Padre, te doy gracias porque me oíste. Yo sé que siempre me oyes, pero lo he dicho por esta gente que me rodea, para que crean que tú me has enviado". Después de decir esto, gritó con voz fuerte: "¡Lázaro, ven afuera!". El muerto salió con los pies y las manos atados con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: "Desátenlo para que pueda caminar". Al ver lo que hizo Jesús, muchos de los judíos que habían ido a casa de María creyeron en él. | ||
La meditación de este Evangelio, nos la ofrece el Rvdo. P. D. Servando José Rojas Caldera.
M E D I T A C I O N
“Creemos en la resurrección de los muertos"
El relato de la resurrección de Lázaro es sorprendente. Por una parte, nunca se nos
presenta a Jesús tan humano, frágil y entrañable como en este momento en que se le muere uno de sus mejores amigos. Por otra parte, nunca se nos invita tan directamente a creer en su poder salvador: «Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque muera, vivirá... ¿Crees esto?».
Jesús no oculta su cariño hacia estos tres hermanos de Betania que, seguramente, lo
acogen en su casa siempre que viene a Jerusalén. Un día Lázaro cae enfermo y sus hermanas mandan un recado a Jesús: nuestro hermano «a quien tanto quieres» está enfermo. Cuando llega Jesús a la aldea, Lázaro lleva cuatro días enterrado. Ya nadie le podrá devolver la vida.
La familia está rota. Cuando se presenta Jesús, María rompe a llorar. Nadie la puede consolar. Al ver los sollozos de su amiga, Jesús no puede contenerse y también él se echa a llorar. Se le rompe el alma al sentir la impotencia de todos ante la muerte. ¿Quién nos podrá consolar?
Hay en nosotros un deseo insaciable de vida. Nos pasamos los días y los años luchando por vivir. Nos agarramos a la ciencia y, sobre todo, a la medicina para prolongar esta vida biológica, pero siempre llega una última enfermedad de la que nadie nos puede curar. Tampoco nos serviría vivir esta vida para siempre. Sería horrible un mundo envejecido, un mundo en el que no se renovara la vida. Lo que anhelamos es una vida diferente, sin dolor ni vejez, sin hambres ni guerras, una vida plenamente dichosa para todos.
Nunca había tenido el ser humano tanto poder para avanzar hacia una vida más feliz. Y, sin embargo, nunca tal vez se ha sentido tan impotente ante un futuro incierto y amenazador. ¿En qué podemos esperar?
Como los humanos de todos los tiempos, también nosotros vivimos rodeados de tinieblas. ¿Qué es la vida? ¿Qué es la muerte? ¿Cómo hay que vivir? ¿Cómo hay que morir?
Antes de resucitar a Lázaro, Jesús dice a Marta esas palabras que son para todos sus seguidores un reto decisivo: «Yo soy la resurrección y la vida: el que crea en mí, aunque haya muerto vivirá... ¿Crees esto?»
A pesar de dudas y oscuridades, los cristianos creemos en Jesús, Señor de la vida y de la muerte. Sólo en él buscamos luz y fuerza para luchar por la vida y para enfrentarnos a la muerte. Sólo en él encontramos una esperanza de vida más allá de la vida.
Rvdo. P. D. Servando José Rojas Caldera
En nombre de la Junta de Gobierno de esta Venerable Cofradía queremos agradecer su colaboración.

domingo, 30 de marzo de 2014
Lunes del Perdón, Concierto de marchas procesionales
Se recuerda que mañana lunes 31 de Marzo de 2014 a las 20,30 horas dentro de los actos programados en los LUNES DEL PERDÓN para esta Cuaresma, en la Parroquia de Santa Cruz tendrá lugar el tradicional concierto de marchas procesionales a cargo de la Agrupación Musical Ecce-Mater.
Esperamos contar tu asistencia.
Meditación Evangelio Cuarto Domingo de Cuaresma
Evangelio: San Juan 9, 1-41.
Jesús, al pasar, vio a un hombre ciego de nacimiento.
Sus discípulos le preguntaron: "Maestro, ¿quién ha pecado, él o sus padres, para que haya nacido ciego?".
"Ni él ni sus padres han pecado, respondió Jesús; nació así para que se manifiesten en él las obras de Dios.
Debemos trabajar en las obras de aquel que me en...vió, mientras es de día; llega la noche, cuando nadie puede trabajar.
Mientras estoy en el mundo, soy la luz del mundo".
Después que dijo esto, escupió en la tierra, hizo barro con la saliva y lo puso sobre los ojos del ciego,
diciéndole: "Ve a lavarte a la piscina de Siloé", que significa "Enviado". El ciego fue, se lavó y, al regresar, ya veía.
Los vecinos y los que antes lo habían visto mendigar, se preguntaban: "¿No es este el que se sentaba a pedir limosna?".
Unos opinaban: "Es el mismo". "No, respondían otros, es uno que se le parece". El decía: "Soy realmente yo".
Ellos le dijeron: "¿Cómo se te han abierto los ojos?".
El respondió: "Ese hombre que se llama Jesús hizo barro, lo puso sobre mis ojos y me dijo: 'Ve a lavarte a Siloé'. Yo fui, me lavé y vi".
Ellos le preguntaron: "¿Dónde está?". El respondió: "No lo sé".
El que había sido ciego fue llevado ante los fariseos.
Era sábado cuando Jesús hizo barro y le abrió los ojos.
Los fariseos, a su vez, le preguntaron cómo había llegado a ver. El les respondió: "Me puso barro sobre los ojos, me lavé y veo".
Algunos fariseos decían: "Ese hombre no viene de Dios, porque no observa el sábado". Otros replicaban: "¿Cómo un pecador puede hacer semejantes signos?". Y se produjo una división entre ellos.
Entonces dijeron nuevamente al ciego: "Y tú, ¿qué dices del que te abrió los ojos?". El hombre respondió: "Es un profeta".
Sin embargo, los judíos no querían creer que ese hombre había sido ciego y que había llegado a ver, hasta que llamaron a sus padres
y les preguntaron: "¿Es este el hijo de ustedes, el que dicen que nació ciego? ¿Cómo es que ahora ve?".
Sus padres respondieron: "Sabemos que es nuestro hijo y que nació ciego,
pero cómo es que ahora ve y quién le abrió los ojos, no lo sabemos. Pregúntenle a él: tiene edad para responder por su cuenta".
Sus padres dijeron esto por temor a los judíos, que ya se habían puesto de acuerdo para excluir de la sinagoga al que reconociera a Jesús como Mesías.
Por esta razón dijeron: "Tiene bastante edad, pregúntenle a él".
Los judíos llamaron por segunda vez al que había sido ciego y le dijeron: "Glorifica a Dios. Nosotros sabemos que ese hombre es un pecador".
"Yo no sé si es un pecador, respondió; lo que sé es que antes yo era ciego y ahora veo".
Ellos le preguntaron: "¿Qué te ha hecho? ¿Cómo te abrió los ojos?".
El les respondió: "Ya se lo dije y ustedes no me han escuchado. ¿Por qué quieren oírlo de nuevo? ¿También ustedes quieren hacerse discípulos suyos?".
Ellos lo injuriaron y le dijeron: "¡Tú serás discípulo de ese hombre; nosotros somos discípulos de Moisés!
Sabemos que Dios habló a Moisés, pero no sabemos de donde es este".
El hombre les respondió: "Esto es lo asombroso: que ustedes no sepan de dónde es, a pesar de que me ha abierto los ojos.
Sabemos que Dios no escucha a los pecadores, pero sí al que lo honra y cumple su voluntad.
Nunca se oyó decir que alguien haya abierto los ojos a un ciego de nacimiento.
Si este hombre no viniera de Dios, no podría hacer nada".
Ellos le respondieron: "Tú naciste lleno de pecado, y ¿quieres darnos lecciones?". Y lo echaron.
Jesús se enteró de que lo habían echado y, al encontrarlo, le preguntó: "¿Crees en el Hijo del hombre?".
El respondió: "¿Quién es, Señor, para que crea en él?".
Jesús le dijo: "Tú lo has visto: es el que te está hablando".
Entonces él exclamó: "Creo, Señor", y se postró ante él.
Después Jesús agregó: "He venido a este mundo para un juicio: Para que vean los que no ven y queden ciegos los que ven".
Los fariseos que estaban con él oyeron esto y le dijeron: "¿Acaso también nosotros somos ciegos?".
Jesús les respondió: "Si ustedes fueran ciegos, no tendrían pecado, pero como dicen: 'Vemos', su pecado permanece".
La meditación de este Evangelio, nos la ofrece el Rvdo. P. D. Servando José Rojas Caldera.
M E D I T A C I O N
“Un relato inolvidable”
Un relato inolvidable es el recorrido interior que va haciendo un hombre perdido en las tinieblas hasta encontrarse con Jesús, «Luz del mundo». ¿Qué sabemos de este hombre? Que es mendigo, ciego de nacimiento y no conoce la luz. No la ha visto nunca y no puede caminar por la vida, ni orientarse por sí mismo. Su vida transcurre en tinieblas. Nunca podrá conocer una vida digna.
Pero ocurre algo prodigioso un día Jesús pasa por su vida. El hombre está tan necesitado que deja que le trabaje sus ojos. No sabe quién es, pero confía en su fuerza curadora. Siguiendo sus indicaciones, limpia su mirada en la piscina de Siloé y, por primera vez, comienza a ver. El encuentro con Jesús va a cambiar su vida.
Los vecinos lo ven transformado. Es el mismo pero les parece otro. El hombre les explica su experiencia: «un hombre que se llama Jesús» lo ha curado. No sabe más. Ignora quién es y dónde está, pero le ha abierto los ojos. Jesús hace bien incluso a aquellos que sólo lo reconocen como hombre. Los fariseos, entendidos en religión, le piden toda clase de explicaciones sobre Jesús. El les habla de su experiencia: «sólo sé una cosa: que era ciego y ahora veo». Le preguntan qué piensa de Jesús y él les dice lo que siente: «que es alguien que viene de Dios». Así vive mucha gente sencilla su fe en Jesús. No saben teología, pero sienten que ese hombre viene de Dios. Poco a poco, el mendigo se va quedando solo. Sus padres no lo defienden. Los dirigentes religiosos lo echan del Templo.
Pero Jesús no abandona a quien lo ama y lo busca. «Cuando oyó que lo habían expulsado, fue a buscarlo». Jesús tiene sus caminos para encontrarse con quienes lo buscan. Nadie se lo puede impedir. Cuando Jesús se encuentra con aquel hombre a quien nadie parece entender, sólo le hace una pregunta: «¿Crees en el Hijo del Hombre?» ¿Crees en el Hombre Nuevo, el Hombre plenamente humano precisamente por ser expresión y encarnación del misterio insondable de Dios? El mendigo está dispuesto a creer, pero se encuentra más ciego que nunca: «¿Y quién es, Señor, para que crea en él?» Jesús le dice: «Lo estás viendo: el que te está hablando, ése es». Al ciego se le abren ahora los ojos del alma. Se postra ante Jesús y le dice: «Creo, Señor». Sólo escuchando a Jesús y dejándonos conducir interiormente por él, vamos caminando hacia una fe más plena y también más humilde.
Rvdo. P. D. Servando José Rojas Caldera
En nombre de la Junta de Gobierno de esta Venerable Cofradía queremos agradecer su colaboración.
viernes, 28 de marzo de 2014
Conclusión de Cultos Cuaresmales
Los pasados días 19, 20 y 21 de Marzo tuvo lugar el Triduo en Honor de Nuestros Amantísimos Titulares. Las Eucaristías estuvieron animadas por la Cuadrilla del Santísimo Cristo del Perdón, el grupo de Hermanas Bordadoras y el Grupo Joven y estuvieron presididas por el Rvdo. P. D. Servando José Rojas Caldera.
Finalmente, el día 23, celebramos la Función Principal de Instituto como conclusión a los Cultos Cuaresmales presidida por nuestro Director Espiritual, el Rdvo. P. D. Balbino Reguera Díaz
Finalmente, el día 23, celebramos la Función Principal de Instituto como conclusión a los Cultos Cuaresmales presidida por nuestro Director Espiritual, el Rdvo. P. D. Balbino Reguera Díaz
domingo, 23 de marzo de 2014
Meditación Evangelio Tercer Domingo de Cuaresma
TERCER DOMINGO DE CUARESMA
Evangelio: San Juan 4, 5-42.
Jesús llegó a una ciudad de Samaría llamada Sicar, cerca de las tierras que Jacob había dado a su hijo José.
Allí se encuentra el pozo de Jacob. Jesús, fatigado del camino, se había sentado junto al pozo. Era la hora del mediodía.
Una mujer de Samaría fue a sacar agua, y Jesús le dijo: "Dame de beber".
Sus discípul...os habían ido a la ciudad a comprar alimentos.
La samaritana le respondió: "¡Cómo! ¿Tú, que eres judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana?". Los judíos, en efecto, no se trataban con los samaritanos.
Jesús le respondió: "Si conocieras el don de Dios y quién es el que te dice: 'Dame de beber', tú misma se lo hubieras pedido, y él te habría dado agua viva".
"Señor, le dijo ella, no tienes nada para sacar el agua y el pozo es profundo. ¿De dónde sacas esa agua viva?
¿Eres acaso más grande que nuestro padre Jacob, que nos ha dado este pozo, donde él bebió, lo mismo que sus hijos y sus animales?".
Jesús le respondió: "El que beba de esta agua tendrá nuevamente sed,
pero el que beba del agua que yo le daré, nunca más volverá a tener sed. El agua que yo le daré se convertirá en él en manantial que brotará hasta la Vida eterna".
"Señor, le dijo la mujer, dame de esa agua para que no tenga más sed y no necesite venir hasta aquí a sacarla".
Jesús le respondió: "Ve, llama a tu marido y vuelve aquí".
La mujer respondió: "No tengo marido". Jesús continuó: "Tienes razón al decir que no tienes marido,
porque has tenido cinco y el que ahora tienes no es tu marido; en eso has dicho la verdad".
La mujer le dijo: "Señor, veo que eres un profeta.
Nuestros padres adoraron en esta montaña, y ustedes dicen que es en Jerusalén donde se debe adorar".
Jesús le respondió: "Créeme, mujer, llega la hora en que ni en esta montaña ni en Jerusalén se adorará al Padre.
Ustedes adoran lo que no conocen; nosotros adoramos lo que conocemos, porque la salvación viene de los judíos.
Pero la hora se acerca, y ya ha llegado, en que los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad, porque esos son los adoradores que quiere el Padre.
Dios es espíritu, y los que lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad".
La mujer le dijo: "Yo sé que el Mesías, llamado Cristo, debe venir. Cuando él venga, nos anunciará todo".
Jesús le respondió: "Soy yo, el que habla contigo".
En ese momento llegaron sus discípulos y quedaron sorprendidos al verlo hablar con una mujer. Sin embargo, ninguno le preguntó: "¿Qué quieres de ella?" o "¿Por qué hablas con ella?".
La mujer, dejando allí su cántaro, corrió a la ciudad y dijo a la gente:
"Vengan a ver a un hombre que me ha dicho todo lo que hice. ¿No será el Mesías?".
Salieron entonces de la ciudad y fueron a su encuentro.
Mientras tanto, los discípulos le insistían a Jesús, diciendo: "Come, Maestro".
Pero él les dijo: "Yo tengo para comer un alimento que ustedes no conocen".
Los discípulos se preguntaban entre sí: "¿Alguien le habrá traído de comer?".
Jesús les respondió: "Mi comida es hacer la voluntad de aquel que me envió y llevar a cabo su obra.
Ustedes dicen que aún faltan cuatro meses para la cosecha. Pero yo les digo: Levanten los ojos y miren los campos: ya están madurando para la siega.
Ya el segador recibe su salario y recoge el grano para la Vida eterna; así el que siembra y el que cosecha comparten una misma alegría.
Porque en esto se cumple el proverbio: 'no siembra y otro cosecha'
Yo los envié a cosechar adonde ustedes no han trabajado; otros han trabajado, y ustedes recogen el fruto de sus esfuerzos".
Muchos samaritanos de esta ciudad habían creído en él por la palabra de la mujer, que atestiguaba: "Me ha dicho todo lo que hice".
Por eso, cuando los samaritanos se acercaron a Jesús, le rogaban que se quedara con ellos, y él permaneció allí dos días.
Muchos más creyeron en él, a causa de su palabra.
Y decían a la mujer: "Ya no creemos por lo que tú has dicho; nosotros mismos lo hemos oído y sabemos que él es verdaderamente el Salvador del mundo".
La meditación de este Evangelio, nos la ofrece el Rvdo. P. D. Servando José Rojas Caldera.
M E D I T A C I O N
“¿Dónde está Dios?”
Son bastantes las personas que se han ido alejando de Dios. Hoy Dios les resulta un “Ser extraño”. Cuando asisten a una celebración religiosa, todo les parece artificial y vacío. Lo que escuchan se les hace lejano e incomprensible. Pueden incluso sentir que están en un mundo ilusorio donde falta sentido de la realidad. Y, sin embargo, esas mismas personas, andan con frecuencia a la búsqueda de paz interior, de profundidad, de sentido a la vida. Aunque pueden que ya no crean, acogerían a Dios si lo descubrieran como una verdad que sostiene sus vidas, las alienta y las llena de vida. ¿Es posible encontrar a Dios? ¿Tener una experiencia nueva? ¿Por donde buscarlo? Dios está mucho más cerca de lo que sospechamos. Está dentro de nosotros mismos. Lo podemos encontrar en el fondo de nuestro ser. Si yo me abro, Él no se cierra. Si yo escucho su Palabra, Él no se calla. Si yo me confío, Él me acoge. Si yo me entrego, Él me sostiene. Si yo me dejo amor por Él, Él me salva. Tal vez la experiencia más importante para encontrar de nuevo a Dios es sentirse a gusto con Él, dejarse amar por Él que nos acepta tal como somos. Cuando una persona siente el amor de Dios a pesar de su mediocridad y pecado, difícilmente se dejara embaucar por otra realidad.
Cuando abandonamos la prácticas religiosas, eliminamos toda experiencia viva de Dios. Esta incomunicación con Dios no es buena. No hace a la persona más humana, ni da más fuerza para vivir. Cierto es Dios es invisible, es un Dios escondido, nos dirá la Biblia: “Nadie lo ha visto”. Pero ese Dios oculto se revela, no a los hombres grandes y elocuentes, sino a los pequeños y sencillos. Dios lo transciende todo y nadie lo puede condicionar o obligar a nada. A veces, podemos captar su cercanía en la propia soledad de nuestra vida. Todo estamos solos ante la existencia. Y esta soledad última sólo puede ser visitada por Dios. Pero también Dios está en las mil experiencias positivas de la vida. En el hijo que nace, en la fiesta compartida, en el trabajo bien hecho, en el acercamiento íntimo de la pareja, en el paseo que relaja, en el encuentro amistoso que renueva. ¿Por qué no elevar el corazón hasta Dios y agradecerle el don de la vida?
¿Dónde hay que adorar a Dios? ¿Cuál es la verdadera religión? El verdadero culto no depende de un lugar determinado, por muy venerable que sea. El Dios creador del cielo y de la tierra no está retenido y no es propiedad de nadie. Para encontrarnos con Dios, no es necesario ir a Roma o peregrinar a Jerusalén; desde cualquier lugar podemos elevar nuestro corazón hacia Dios. El verdadero culto empieza por reconocer a Dios como Padre que nos acompaña de cerca de lo largo de nuestra vida. El Padre está buscando “verdaderos adoradores”. Él no espera grande y elocuentes ceremonias; lo que desea es corazones sencillos que le adoren “en espíritu y en verdad”. “Adorar al Padre en espíritu” conduce a ser imagen y semejanza de Él, es decir; vivir en espíritu de amor, de perdón, de ternura, de aliento vivificador. Adorar al Padre es hacer su voluntad.
Rvdo. P. D. Servando José Rojas Caldera
En nombre de la Junta de Gobierno de esta Venerable Cofradía queremos agradecer su colaboración.
Evangelio: San Juan 4, 5-42.
Jesús llegó a una ciudad de Samaría llamada Sicar, cerca de las tierras que Jacob había dado a su hijo José.
Allí se encuentra el pozo de Jacob. Jesús, fatigado del camino, se había sentado junto al pozo. Era la hora del mediodía.
Una mujer de Samaría fue a sacar agua, y Jesús le dijo: "Dame de beber".
Sus discípul...os habían ido a la ciudad a comprar alimentos.
La samaritana le respondió: "¡Cómo! ¿Tú, que eres judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana?". Los judíos, en efecto, no se trataban con los samaritanos.
Jesús le respondió: "Si conocieras el don de Dios y quién es el que te dice: 'Dame de beber', tú misma se lo hubieras pedido, y él te habría dado agua viva".
"Señor, le dijo ella, no tienes nada para sacar el agua y el pozo es profundo. ¿De dónde sacas esa agua viva?
¿Eres acaso más grande que nuestro padre Jacob, que nos ha dado este pozo, donde él bebió, lo mismo que sus hijos y sus animales?".
Jesús le respondió: "El que beba de esta agua tendrá nuevamente sed,
pero el que beba del agua que yo le daré, nunca más volverá a tener sed. El agua que yo le daré se convertirá en él en manantial que brotará hasta la Vida eterna".
"Señor, le dijo la mujer, dame de esa agua para que no tenga más sed y no necesite venir hasta aquí a sacarla".
Jesús le respondió: "Ve, llama a tu marido y vuelve aquí".
La mujer respondió: "No tengo marido". Jesús continuó: "Tienes razón al decir que no tienes marido,
porque has tenido cinco y el que ahora tienes no es tu marido; en eso has dicho la verdad".
La mujer le dijo: "Señor, veo que eres un profeta.
Nuestros padres adoraron en esta montaña, y ustedes dicen que es en Jerusalén donde se debe adorar".
Jesús le respondió: "Créeme, mujer, llega la hora en que ni en esta montaña ni en Jerusalén se adorará al Padre.
Ustedes adoran lo que no conocen; nosotros adoramos lo que conocemos, porque la salvación viene de los judíos.
Pero la hora se acerca, y ya ha llegado, en que los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad, porque esos son los adoradores que quiere el Padre.
Dios es espíritu, y los que lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad".
La mujer le dijo: "Yo sé que el Mesías, llamado Cristo, debe venir. Cuando él venga, nos anunciará todo".
Jesús le respondió: "Soy yo, el que habla contigo".
En ese momento llegaron sus discípulos y quedaron sorprendidos al verlo hablar con una mujer. Sin embargo, ninguno le preguntó: "¿Qué quieres de ella?" o "¿Por qué hablas con ella?".
La mujer, dejando allí su cántaro, corrió a la ciudad y dijo a la gente:
"Vengan a ver a un hombre que me ha dicho todo lo que hice. ¿No será el Mesías?".
Salieron entonces de la ciudad y fueron a su encuentro.
Mientras tanto, los discípulos le insistían a Jesús, diciendo: "Come, Maestro".
Pero él les dijo: "Yo tengo para comer un alimento que ustedes no conocen".
Los discípulos se preguntaban entre sí: "¿Alguien le habrá traído de comer?".
Jesús les respondió: "Mi comida es hacer la voluntad de aquel que me envió y llevar a cabo su obra.
Ustedes dicen que aún faltan cuatro meses para la cosecha. Pero yo les digo: Levanten los ojos y miren los campos: ya están madurando para la siega.
Ya el segador recibe su salario y recoge el grano para la Vida eterna; así el que siembra y el que cosecha comparten una misma alegría.
Porque en esto se cumple el proverbio: 'no siembra y otro cosecha'
Yo los envié a cosechar adonde ustedes no han trabajado; otros han trabajado, y ustedes recogen el fruto de sus esfuerzos".
Muchos samaritanos de esta ciudad habían creído en él por la palabra de la mujer, que atestiguaba: "Me ha dicho todo lo que hice".
Por eso, cuando los samaritanos se acercaron a Jesús, le rogaban que se quedara con ellos, y él permaneció allí dos días.
Muchos más creyeron en él, a causa de su palabra.
Y decían a la mujer: "Ya no creemos por lo que tú has dicho; nosotros mismos lo hemos oído y sabemos que él es verdaderamente el Salvador del mundo".
La meditación de este Evangelio, nos la ofrece el Rvdo. P. D. Servando José Rojas Caldera.
M E D I T A C I O N
“¿Dónde está Dios?”
Son bastantes las personas que se han ido alejando de Dios. Hoy Dios les resulta un “Ser extraño”. Cuando asisten a una celebración religiosa, todo les parece artificial y vacío. Lo que escuchan se les hace lejano e incomprensible. Pueden incluso sentir que están en un mundo ilusorio donde falta sentido de la realidad. Y, sin embargo, esas mismas personas, andan con frecuencia a la búsqueda de paz interior, de profundidad, de sentido a la vida. Aunque pueden que ya no crean, acogerían a Dios si lo descubrieran como una verdad que sostiene sus vidas, las alienta y las llena de vida. ¿Es posible encontrar a Dios? ¿Tener una experiencia nueva? ¿Por donde buscarlo? Dios está mucho más cerca de lo que sospechamos. Está dentro de nosotros mismos. Lo podemos encontrar en el fondo de nuestro ser. Si yo me abro, Él no se cierra. Si yo escucho su Palabra, Él no se calla. Si yo me confío, Él me acoge. Si yo me entrego, Él me sostiene. Si yo me dejo amor por Él, Él me salva. Tal vez la experiencia más importante para encontrar de nuevo a Dios es sentirse a gusto con Él, dejarse amar por Él que nos acepta tal como somos. Cuando una persona siente el amor de Dios a pesar de su mediocridad y pecado, difícilmente se dejara embaucar por otra realidad.
Cuando abandonamos la prácticas religiosas, eliminamos toda experiencia viva de Dios. Esta incomunicación con Dios no es buena. No hace a la persona más humana, ni da más fuerza para vivir. Cierto es Dios es invisible, es un Dios escondido, nos dirá la Biblia: “Nadie lo ha visto”. Pero ese Dios oculto se revela, no a los hombres grandes y elocuentes, sino a los pequeños y sencillos. Dios lo transciende todo y nadie lo puede condicionar o obligar a nada. A veces, podemos captar su cercanía en la propia soledad de nuestra vida. Todo estamos solos ante la existencia. Y esta soledad última sólo puede ser visitada por Dios. Pero también Dios está en las mil experiencias positivas de la vida. En el hijo que nace, en la fiesta compartida, en el trabajo bien hecho, en el acercamiento íntimo de la pareja, en el paseo que relaja, en el encuentro amistoso que renueva. ¿Por qué no elevar el corazón hasta Dios y agradecerle el don de la vida?
¿Dónde hay que adorar a Dios? ¿Cuál es la verdadera religión? El verdadero culto no depende de un lugar determinado, por muy venerable que sea. El Dios creador del cielo y de la tierra no está retenido y no es propiedad de nadie. Para encontrarnos con Dios, no es necesario ir a Roma o peregrinar a Jerusalén; desde cualquier lugar podemos elevar nuestro corazón hacia Dios. El verdadero culto empieza por reconocer a Dios como Padre que nos acompaña de cerca de lo largo de nuestra vida. El Padre está buscando “verdaderos adoradores”. Él no espera grande y elocuentes ceremonias; lo que desea es corazones sencillos que le adoren “en espíritu y en verdad”. “Adorar al Padre en espíritu” conduce a ser imagen y semejanza de Él, es decir; vivir en espíritu de amor, de perdón, de ternura, de aliento vivificador. Adorar al Padre es hacer su voluntad.
Rvdo. P. D. Servando José Rojas Caldera
En nombre de la Junta de Gobierno de esta Venerable Cofradía queremos agradecer su colaboración.
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