miércoles, 17 de octubre de 2012

Cuarto Misterio Luminoso. La Transfiguración


La Transfiguración

La Transfiguración. Autores Giovanni Francesco Penni,y Taller de Giulio Romano. Museo Nacional del Prado


«Seis días después, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y los llevó aparte, a un monte alto. Y se transfiguró delante de ellos: su rostro se puso brillante como el sol y sus vestidos se volvieron blancos como la luz» (Mt 17, 1-2). 


«Por un instante, Jesús muestra su gloria divina, confirmando así la confesión de Pedro. Muestra también que para "entrar en su gloria" (Lc 24, 26), es necesario pasar por la Cruz en Jerusalén» (CIC, 555).


La meditación de este misterio, nos la ofrece la periodista de Onda Cádiz Televisión y cofrade Dª. Mayte Huguet Carrasco, 

M E D I T A C I O N

La Transfiguración

Jesús nos toma de la mano y nos lleva a un lugar donde podemos conocerlo de verdad. El camino hacia lo eterno. Hacia la contemplación de Dios al que se llega de la mano de Jesús, siguiendo sus pasos.

Al igual que los apóstoles, a los que el Hijo de Dios se lleva aparte, nosotros tenemos que buscar ese lugar para encontrarnos con él, para que se descubra ante nosotros. Nuestro lugar para meditar. Un espacio donde nos apartemos de lo ordinario, donde no haya ruido. Donde podamos escuchar a Cristo.

Solo de este modo nos podremos reforzar nuestra fe y nuestra vocación cristiana. Es necesario que cada día, busquemos un momento de intimidad con él, una charla con nuestro mejor Amigo donde le contemos lo que nos preocupa y nos inquieta. 

Y tendremos que hacer un esfuerzo diario para seguir cada día el camino que nos lleve a ese lugar. Y es que la vorágine en la que vivimos, a veces, hacen imposible que tengamos ese momento de intimidad. Nos perdemos de la mano de Jesús. Nos desviamos de ese camino.

Y, para llegar a la eternidad, el camino es complicado, como nos revela Jesús. Él, de hecho, se sacrifica por nosotros muriendo en la Cruz. Se transfigura y nos explica que después de un sacrificio tan importante, está la victoria de la Resurrección. Jesús, con su rostro luminoso, nos muestra la esperanza de la vida antes de que llegue la muerte. Y, a veces, nosotros no podemos, o no queremos ver ese rostro luminoso que nos muestre la esperanza en ese camino de la Gloria.

Cualquiera de los tres apóstoles somos cualquiera de nosotros. Jesús los eligió a ellos, como también nos elige a cada uno de nosotros. Él camina a nuestro lado. No nos abandona. Y nosotros debemos saber responder a esa invitación que nos hace para caminar con él, a pesar de que el camino, a veces, es fatigoso.

Pero hay que responder siempre que sí a Jesús, porque solo en la cima podremos ver su rostro transfigurado. Un camino que comienza en el Bautismo; que continúa con la comunión y con cada uno de los sacramentos que recibimos  especialmente en la Eucaristía. Y, sobre todo, que andamos día a día, siguiendo el ejemplo de Jesús.


                                              Mayte Huguet Carrasco


En nombre de la Junta de Gobierno de esta Venerable Cofradía queremos agradecer la colaboración de Mayte con esta campaña.

1 comentario:

  1. Hermosa forma de como contemplar a Cristo en nuestra intimidad; en la oración, en el ofrecimiento de obra, estamos acercándonos un poquito para finalmente contemplarlo en todo su esplendor en el Cielo.

    ResponderEliminar