lunes, 24 de diciembre de 2012

NOVENA DE NAVIDAD IX


Oraciones Diarias 





Descendió Jesús con ellos, fue a Nazaret, y les estaba sumiso. Su madre guardaba todas estas cosas en su corazón. Jesús crecía en sabiduría, en edad y en gracia delante de Dios y de los hombres. (Lc, 2, 51-52)

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Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia
-como lo había prometido a nuestros padres-
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.

  

en el magníficat maría celebra la obra admirable de dios


Audiencia General, Juan Pablo II,
6 de noviembre de 1996


1. María, inspirándose en la tradición del Antiguo Testamento, celebra con el cántico del Magníficat las maravillas que Dios realizó en ella. Ese cántico es la respuesta de la Virgen al misterio de la Anunciación: el ángel la había invitado a alegrarse; ahora María expresa el jubilo de su espíritu en Dios, su salvador. Su alegría nace de haber experimentado personalmente la mirada benévola que Dios le dirigió a ella, criatura pobre y sin influjo en la historia.

Con la expresión Magníficat, versión latina de una palabra griega que tenía el mismo significado, se celebra la grandeza de Dios, que con el anuncio del ángel revela su omnipotencia, superando las expectativas y las esperanzas del pueblo de la alianza e incluso los mas nobles deseos del alma humana.

Frente al Señor, potente y misericordioso, María manifiesta el sentimiento de su pequeñez: «Proclama mi alma la grandeza del Señor; se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador, porque ha mirado la humillación de su esclava» (Lc 1, 46­-48). Probablemente, el término griego tapeinosis esta tomado del cántico de Ana, la madre de Samuel. Con él se señalan la «humillación» y la «miseria» de una mujer estéril (cf. 1S 1, 11), que encomienda su pena al Señor. Con una expresión semejante, María presenta su situación de pobreza y la conciencia de su pequeñez ante Dios que, con decisión gratuita, puso su mirada en ella, joven humilde de Nazaret, llamándola a convertirse en la madre del Mesías.

2. Las palabras «desde ahora me felicitaran todas las generaciones» (Lc 1, 48) toman como punto de partida la felicitación de Isabel, que fue la primera en proclamar a María «dichosa» (Lc 1, 45). E1 cántico, con cierta audacia, predice que esa proclamación se irá extendiendo y ampliando con un dinamismo incontenible. Al mismo tiempo, testimonia la veneración especial que la comunidad cristiana ha sentido hacia la Madre de Jesús desde el siglo I. El Magníficat constituye la primicia de las diversas expresiones de culto, transmitidas de generación en generación, con las que la Iglesia manifiesta su amor a la Virgen de Nazaret.

3. «El Poderoso ha hecho obras grandes por mí, su nombre es santo y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación» (Lc 1, 49­-50).

¿Que son esas «obras grandes» realizadas en María por el Poderoso? La expresión aparece en el Antiguo Testamento para indicar la liberación del pueblo de Israel de Egipto o de Babilonia. En el Magníficat se refiere al acontecimiento misterioso de la concepción virginal de Jesús, acaecido en Nazaret después del anuncio del ángel.

En el Magníficat, cántico verdaderamente teológico porque revela la experiencia del rostro de Dios hecha por María, Dios no sólo es el Poderoso, pare el que nada es imposible, como había declarado Gabriel (cf. Lc 1, 37), sino también el Misericordioso, capaz de ternura y fidelidad para con todo ser humano.

4. «Él hace proezas con su brazo; dispersa a los soberbios de corazón; derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes; a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos» (Lc 1, 51­-53).

Con su lectura sapiencial de la historia, María nos lleva a descubrir los criterios de la misteriosa acción de Dios. El Señor, trastrocando los juicios del mundo, viene en auxilio de los pobres y los pequeños, en perjuicio de los ricos y los poderosos, y, de modo sorprendente, colma de bienes a los humildes, que le encomiendan su existencia (cf. Redemptoris Mater, 37).

Estas palabras del cántico, a la vez que nos muestran en María un modelo concreto y sublime, nos ayudan a comprender que lo que atrae la benevolencia de Dios es sobre todo la humildad del corazón.

5. Por ultimo, el cántico exalta el cumplimiento de las promesas y la fidelidad de Dios hacia el pueblo elegido: «Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia, como lo había prometido a nuestros padres, en favor de Abraham y su descendencia por siempre» (Lc 1, 54­-55).

María, colmada de dones divinos, no se detiene a contemplar solamente su caso personal, sino que comprende que esos dones son una manifestación de la misericordia de Dios hacia todo su pueblo. En ella Dios cumple sus promesas con una fidelidad y generosidad sobreabundantes.

El Magníficat, inspirado en el Antiguo Testamento y en la espiritualidad de la hija de Sión, supera los textos proféticos que están en su origen, revelando en la «llena de gracia» el inicio de una intervención divina que va mas allá de las esperanzas mesiánicas de Israel: el misterio santo de la Encarnación del Verbo.

domingo, 23 de diciembre de 2012

NOVENA DE NAVIDAD VIII


Oraciones Diarias 

El Hallazgo del Salvador en el templo. Autor William Holman Hunt. Birmingham Museum & Art Gallery



Al no encontrarlo volvieron a Jerusalén en busca suya. A los tres días lo encontraron en el Templo sentado en medio de los doctores, oyéndolos y preguntándoles. Todos los que le oían estaban admirados de su inteligencia y de sus respuestas. Al verlo se quedaron maravillados, y su madre le dijo: "Hijo, ¿por qué has hecho esto? He aquí que tu padre y yo te buscábamos angustiados". Les contestó: ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debo ocuparme en los asuntos de mi Padre?" (Lc, 2, 45-49)


A N T I F O N A S  D E  L A  O  - VII


 
OH ENMANUEL,
Rey y Legislador nuestro,
esperanza de las naciones
y salvador de los pueblos,
VEN
a salvarnos,
Señor Dios nuestro


La situación del hombre es dramática y la situación del mundo es desesperada. Confiamos a veces en nuestros propios medios, en nuestra ciencia o en nuestros poderosos medios técnicos, pero nuestros progresos son ridículos.


Volvemos la mirada a nuestros grandes hombres y a las importantes organizaciones internacionales, pero pronto nos desilusionan. Los problemas son tan complejos y los intereses creados son tantos, que no se llega nunca a las soluciones radicales.


Por eso, necesitamos que venga un Dios a nosotros y que se quede con nosotros. Un Dios que se ponga a nuestro alcance, que recorra nuestros caminos y conduzca nuestros pasos. Un Dios que sienta como nosotros, que conozca nuestras debilidades y nos transmita la fuerza para superarlas. Un Dios que se haga cercano y amigo, dispuesto a cargar con nuestros fardos y capacitado para curar nuestras heridas. Un Dios que nos enseñe palabras de vida, que hable al corazón, Legislador que meta su ley en el pecho, promotor de la nueva cultura, la civilización del amor, el reino de la verdad.
 

Ese será nuestro Enmanuel, nuestro Dios-con-nosotros.
 

Pues, deja el trono de tu gloria y ven.
Rasga definitivamente el cielo y ven.
Salva la distancia que nos separa y ven.
Revístete de nuestra carne y ven.

Ven, oh Rey nuestro,
Señor y Dios nuestro,
Vida y Salvación nuestra.
Enmanuel nuestro, ven.


RAFAEL PRIETO RAMIRO
VEN... ADVIENTO Y NAVIDAD

Cuarto domingo de adviento



CUARTO DOMINGO DE ADVIENTO

 

La Visitación. Autor Maestro de Perea. Museo Nacional del Prado.
 


Evangelio: Lucas 1, 39-45


"¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor?"

En aquellos días, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.

En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y dijo a voz en grito: "¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre!

¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá".

 
La meditación de este Evangelio, nos la ofrece el Padre Ignacio Sánchez Galán,  Superior de la comunidad Marianista de san Felipe Neri de Cádiz.

 

M E D I T A C I O N


 
Hoy escuchamos en la narración del evangelio de Lucas cómo el saludo de María afecta a la persona y al vientre de Isabel. En cuanto el saludo llega a los oídos de Isabel, la criatura salta de alegría en su vientre y se llena del Espíritu Santo.

Ella proclama su experiencia de María como la bendita, fiel, la elegida y madre de su Dios. Esta experiencia de Isabel nos invita a experimentar la presencia de María en nuestras vidas y nos anima a ser como Ella, que confió plenamente en el mensaje del ángel Gabriel y, llena del Espíritu Santo, se apresuró a ayudar a su prima Isabel.

Nuestra experiencia será como la de María si damos cabida a Dios en nuestras vidas, y nos dejamos mover por el Espíritu, sin tener otra motivación, más que acercarnos a servir a los hermanos necesitados.

La segunda lectura del cuarto domingo de adviento, de la carta a los Hebreos, nos invita a ofrecer nuestra vida a Dios como una ofrenda agradable y digna a sus ojos. No necesitamos, los cristianos, ofrecer holocaustos ni ofrendas de cereales que sean aceptadas por Dios para ser purificados de nuestros pecados, sino más bien ofrecer la totalidad de nuestro ser a Dios, para que como María, podamos ser bendecidos y elevados a lo alto.

Todos nosotros somos hijos en el Hijo, Jesucristo nos invitó a llamar a Dios Abbá, Padre, y a pesar de nuestras contradicciones, limitaciones y pecados, Dios nos reconcilia y hace en nosotros obras grandes. El profeta Miqueas en la primera lectura nos lo recuerda: Dios hará por medio de nosotros obras grandes.

El texto de la Visitación ilumina nuestra situación actual marcada por el sufrimiento de tantos a causa de la crisis. Nos invita a salir al encuentro del necesitado. Eso es lo que han hecho las comunidades cristianas: parroquias, colegios, religiosos, cofradías, Caritas… salir en defensa del pobre, asistiéndoles en sus necesidades y denunciando las injusticias.

La santidad, decía el concilio Vaticano II, es para todos los bautizados. Es santo quien se asemeja a Jesucristo, el Santo, vive como Él nos enseña con su vida y su evangelio. Pero realizar esto plenamente en nuestra vida es solo posible abriendo el corazón a la acción del Espíritu Santo. Es el Espíritu el que nos renueva personal y comunitariamente.

           Como María tenemos que decir “hágase en mi según tu Palabra” y “aquí está la esclava del Señor”. La fe nos abrirá a un horizonte nuevo marcado por la alegría y la esperanza, reproduciremos las palabras de Isabel “feliz Tú que has creído porque lo que ha dicho el Señor se cumplirá”.

Muchas felicidades a todos los feligreses de Santa Cruz y la Merced y en especial a los hermanos de la querida cofradía del Perdón. Rezo por vosotros y os acompaño con mi afecto.

P. Ignacio Sánchez Galán,
comunidad Marianista de san Felipe Neri de Cádiz.

 
En nombre de la Junta de Gobierno de esta Venerable Cofradía queremos agradecer la colaboración del Padre Ignacio.

sábado, 22 de diciembre de 2012

NOVENA DE NAVIDAD VII


Oraciones Diarias 

La Huida a Egipto. Autor El Greco. Museo Nacional del Prado


Después de que ellos se hubieron marchado, un ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: "Levántate, toma al niño y a su madre, huye a Egipto, y estate allí hasta que yo te avise; porque Herodes va a buscar al niño para matarlo". El se levantó, tomó al niño y a su madre de noche, se fue a Egipto. (Mt, 2, 13-14)

 

A N T I F O N A S  D E  L A  O  - VI

 

OH REY
de las naciones
y deseado de los pueblos,
Piedra angular de la Iglesia,
que haces de los dos pueblos uno solo,
VEN
y salva al hombre
que formaste del barro de la tierra


Todas las naciones quisieran integrarse, no en un imperio dominador y unificador, sino en una organización unitaria, pero respetuosa, que se construya desde la solidaridad y la subsidiariedad. Las Naciones Unidas no han llegado todavía a satisfacer las aspiraciones y necesidades de los pueblos. Vivimos en un mundo roto, desgarrado por fuerzas muy diversas. Existen bloques antagónicos, naciones prepotentes, abismos entre unos pueblos y otros. Hay por todas partes guerras y conflictos, tensiones totalitarias y luchas tribales. No se llega a la unidad verdadera, ni siquiera dentro mismo de un Estado, esa unidad que respete la justa autonomía y la necesaria solidaridad, que favorezca la rica diversidad sin llegar a la desintegración.

Miramos con emoción a ese Rey y Deseado de las naciones, que hace de dos pueblos uno solo; que es capaz de destruir todos los muros y murallas que separan y aíslan a los pueblos; que consigue hacer que se entiendan y hablen la misma lengua los antiguos constructores de torres babilónicas. No sólo hace de dos pueblos uno, sino que es capaz de unificar a todos los pueblos; pero una unidad que no mata la diferencia, una unidad armoniosa, pluriforme y liberadora.

Es capaz de hacer de todos los pueblos y razas una sola familia, en la que todos se sientan como hermanos verdaderos.

Como anticipo de esta realidad, como maqueta de este ambicioso proyecto, como semilla del mundo deseado, este Deseado construyó un edificio precioso, pequeño pero emblemático, del que él mismo es la Piedra angular. Lo llamamos Iglesia, pueblo de Dios, familia integrada por miembros distintos y distantes pero que se sienten misteriosamente unidos por un mismo aliento espiritual.
 

Animados por estas realidades,
aunque no llegan a ser todavía perfectas,
imploramos tu venida,
oh gran Deseado,
para que nos enseñes los caminos de la unidad.

Ven, Piedra angular,
a unir más fuertemente a tu Iglesia
y reparar las brechas que se han producido a lo largo del tiempo. Ven, Rey de Reyes,
a coser nuestro mundo roto
con los hilos del diálogo y de la solidaridad.

Ven a salvar al hombre quebradizo,
hecho de barro de la tierra
pero capacitado para convertirse en piedra preciosa
o en recipiente de tu espíritu de amor.

RAFAEL PRIETO RAMIRO
VEN... ADVIENTO Y NAVIDAD

 

A D V I E N T O - IV LA CORONA DE ADVIENTO


A D V I E N T O - IV

LA CORONA DE ADVIENTO


En muchas casa vemos que antes de Navidad ponen como centro de mesa una corona con velas. Además de ser un elemento decorativo, esta corona anuncia que la Navidad está cerca y debemos prepararnos.

La costumbre es de origen pagano, esta corona representaba el ruego al sol para que regresara con su luz y calor durante el invierno. Los cristianos, para prepararnos a la venida de nuestra LUZ y VIDA, la Natividad del Señor, aprovechamos esta "Corona de adviento" como medio para esperar a Cristo y rogarle infunda en nuestras almas su luz.

El círculo es una figura geométrica perfecta que no tiene ni principio ni fin. La corona de adviento tiene forma de círculo para recordarnos que Dios no tiene principio ni fin, reflejando su unidad y eternidad. Nos ayuda también a pensar en los miles de años de espera desde Adán hasta Cristo y en la segunda y definitiva venida; nos concientiza que de Dios venimos y a Él vamos a regresar.

El follaje verde perenne (que puede ser de ramas de pino, oyamel o hiedtra) representan que Cristo está vivo entre nosotros, además su verde color nos recuerda la vida de gracia, el crecimiento espiritual y la esperanza que debemos cultivar durante el Adviento.

Las cuatro velas representan los cuatro domingos de Adviento. La primera,  segunda y cuarta vela que se encienden son de color morado. El color morado representa el espíritu de vigilia, penitencia y sacrificio que debemos tener para prepararnos adecuadamente para la llegada de Cristo.  El tercer domingo se enciende la vela rosada. Este color representa el gozo que sentimos ante la cercanía del nacimiento del Señor.  El día de Navidad las velas moradas son substituidas otras de color rojo que simboliza el espíritu festivo de la reunión familiar. En algunos, todas las velas se substituyen por velas rojas y en el centro se coloca una vela blanca o sirio simbolizando a Cristo como centro de todo cuanto existe.

La luz de las velas simboliza la luz de Cristo que desde pequeños buscamos y que nos permite ver, tanto el mundo como nuestro interior. Cuatro domingos antes de la Navidad se prende la primera vela. Cada domingo se enciende una vela más. El hecho de irlas prendiendo poco a poco nos recuerda como conforme se acerca la luz las tinieblas se van disipando, de la misma forma que conforme se acerca la llegada de Jesucristo que es luz para nuestra vida se debe ir esfumando el reinado del pecado sobre la tierra. La luz de la vela blanca o del cirio que se enciende durante la Noche Buena nos recuerda que Cristo es la Luz del mundo. El brillo de la luz de esa vela blanca en Navidad nos recuerda como en la plenitud de los tiempos se cumple el "Advenimiento del Señor".


www.ewtn.org

viernes, 21 de diciembre de 2012

NOVENA DE NAVIDAD VI


Oraciones Diarias 

La Adoración de los Reyes Magos. Autor Diego Rodríguez de Silva y Velázquez. Museo Nacional del Prado
 
Ellos después de oír al rey, se marcharon; y la estrella, que habían visto en Oriente, iba delante de ellos hasta que fue a posarse sobre el lugar donde estaba el niño. Al ver la estrella experimentaron una grandísima alegría. Entraron en la casa, y vieron al niño con María, su madre, y postrándose, lo adoraron; abrieron sus tesoros y le ofrecieron dones: oro, incienso y mirra. (Mt, 2, 9-11)


A N T I F O N A S  D E  L A  O  - V


 
OH SOL,
que naces de lo alto,
Resplandor de la luz eterna,
Sol de justicia,
VEN
ahora a iluminar
a los que viven en tinieblas
y en sombra de muerte

Muchos pueblos primitivos adoraban al sol, como padre de vida y fuente de energía. Muchos romanos, no tan primitivos, celebraban a finales de diciembre, cuando los días empiezan a ser más largos, el nacimiento del sol invicto, siempre triunfador del frío y las tinieblas. Nosotros mismos admiramos la fuerza y la belleza del sol, que tanto se necesita. Pero hoy necesitamos otros dioses solares. Hoy necesitamos otras fuentes, más poderosas que nuestro sol, de luz y energía. A pesar de este sol espléndido, a pesar de toda nuestra iluminación artificial y de nuestras cómodas calefacciones, el mundo sigue en tinieblas y el mundo muere de frío.
 
La energía del espíritu es mucho más necesaria y mucho más poderosa que el sol y que todas nuestras centrales nucleares. De estas energías espirituales son de las que el mundo está más necesitado. La fe es, por ejemplo, una energía espiritual que mueve montañas y hace milagros, una luz capaz de disipar todas las tinieblas de la noche. Y el amor, sobre todo el amor, es el verdadero sol de la tierra, es la hoguera que todo lo enciende, todo lo enardece, todo lo anima, todo lo alegra, todo lo vivifica.

Echamos de menos -¡qué tristeza!- la fuerza de este sol en tantas regiones de nuestros espíritus. Nos envuelven las tinieblas del odio, de la insolidaridad, de la división. Nos enfrían cada vez más los vientos helados de la violencia y el resentimiento.

El amor es también la vitamina más completa para alimentar nuestra vida. Hoy padecemos un formidable debilitamiento anímico, por falta de esta vitamina, y nos encontramos en situaciones agónicas.
 

Desde nuestra noche y nuestro frío,
desde nuestro debilitamiento vital,
te pedimos, oh Sol resplandeciente,
que vengas a iluminarnos y llenarnos de vida.

Tú eres llama viva,
desprendida de esa hoguera infinita que es Dios;
tú resplandeces con esa gloria bondadosa de la luz eterna;
tú estás cargado con la energía inmensa del Amor vivificante.
 
Ven a disipar las tinieblas de nuestra noche
y a calentar el frío de nuestro invierno;
ven a poner un poco de tu fuego en la tierra;
ven a rescatarnos de nuestras agonías y nuestras muertes.
Oh Sol-Amor, ven.

RAFAEL PRIETO RAMIRO
VEN... ADVIENTO Y NAVIDAD


jueves, 20 de diciembre de 2012

NOVENA DE NAVIDAD V

Oraciones Diarias



La Adoración de los Reyes Magos. Autor Fray Juan Bautista Maíno. Museo Nacional del Prado

El ángel les dijo: "Dejad de temer, pues os anuncio una gran alegría , que lo será para todo el pueblo: Os ha nacido un Salvador que es el Cristo Señor en la ciudad de David. Esto os servirá de señal: Encontraréis un niño envuelto en pañales reclinado en un pesebre". Y en seguida se juntó al ángel una multitud del ejército celestial que alababa a Dios, diciendo: "Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres que El ama". (Lc, 2. 10-14)




ANTÍFONAS DE LA O - IV

 
OH LLAVE DE DAVID
y Cetro de la casa de Israel,
que abres y nadie puede cerrar,
cierras y nadie puede abrir,
VEN
y libra a los cautivos
que viven en tinieblas y sombra de muerte
Todavía no hemos llegado a ese estado ideal, utópico sin duda, de «an-arquía», en el que cada uno sea su propio rey y su propio juez, en el que no se necesiten gobernantes, ministros, jueces, guardias ni policías, porque cada uno sigue los dictados de su conciencia rectamente formada, porque todos se dejan guiar por la ley del corazón.

El cetro y las llaves son signo del poder y de la autoridad judicial. ¿Quién tiene hoy las llaves de la ciencia y la tecnología; las llaves de las finanzas y la economía; las llaves del armamento nuclear; las llaves de la comunicación, de la palabra y de la imagen; las llaves de la justicia y del derecho? ¡Llaves poderosísimas! ¿Cómo se usan esas llaves?

Hay quien las utiliza para dominar, para conseguir intereses propios o partidistas, para el enriquecimiento o glorificación personal. Recordad el caso de Sobna, que suena a soborno y corrupción (cf. Is 22,19). Hay quien utiliza el poder de las llaves para oprimir y matar.

De momento, echamos de menos una verdadera autoridad, que sea limpia y segura, que no engañe ni se corrompa, que piense en el bien del pueblo y no en su propio interés. Que sus modos y estilos de gobernar sean humildes y cercanos. Que sus decisiones sean firmes y oportunas. Que se gane el aprecio y la confianza del pueblo.

Y lo mismo digamos de la justicia. Si ha de haber jueces, que sean hombres dignos, capaces, independientes. Jueces que no quisieran juzgar, que les duela en el alma cada sentencia condenatoria. Jueces sensibles y humanos. Jueces que miren por los desvalidos, a quienes nadie hoy escucha, y que no miren tanto a los poderosos. Jueces que nunca, en ningún sentido y por nada, se vendan.

Por eso se nos van los ojos hacia aquel que camina con un Cetro gracioso en su mano, que lleva colgado al hombro unas Llaves misteriosas, una se llama Justicia y otra Amor, que «lleva escrito un nombre en su manto y en su muslo: Rey de Reyes y Señor de Señores» (Ap 19, 16). Es un rey, pero que no viene a ser servido, sino a servir; que no se sienta en tronos, sino que camina con los humildes. Sus palabras son sentencias, pero que no condenan, sino que salvan. No ha venido a condenar, sino a salvar. Es un juez que quita cargas y que inspira confianza.

Ven, Príncipe divino,
sácanos de este loco y sombrío laberinto en que nos encontramos,
y condúcenos al reino de la verdad y de la libertad.

Ven a imponer el derecho y la misericordia con tu divino Cetro.
Ven a abrir todas las cárceles,
las de la ciudad y las del alma,
con tus Llaves prodigiosas.

Ven a hacernos libres.
Ven a hacernos reyes.
Ven, Señor, que das señorío.
Ven, Llave que abres todos los corazones.
RAFAEL PRIETO RAMIRO
VEN... ADVIENTO Y NAVIDAD



Bolsa de caridad Santa Gema de Galgni


Estimados Hermanos y devotos:

 

Ayer día 19 de diciembre una representación de la Cofradía encabezada por nuestro Vice-Hermano Mayor Sebastián Garrido Serrano, hicieron entrega a las Voluntarias del Colegio San Martín de todos los alimentos recogidos durante este mes de Diciembre para su reparto entre los más desfavorecidos, a través de la Bolsa de Caridad Santa Gema de Galgani.

 

En concreto este año se han entregado 875 kilos de alimentos, este objetivo se ha logrado gracias a las aportaciones de los hermanos y devotos que durante el mes de noviembre y diciembre han depositado dichos alimentos ante nuestros Titulares, a la cuadrilla de cargadores del Stmo. Cristo del Perdón, al Grupo Joven de la Cofradía y de forma particular a varios hermanos y colaboradores.

 

A dicha entrega se han unido los alimentos recogidos por la cuadrilla de cargadores de los Hermanos Martín, a los cuales queremos agradecer su colaboración con esta Bolsa de Caridad.

 

Los alimentos fueron recibidos por la Presidenta y varias voluntarias que se encargarán de su reparto entre los más necesitados del Barrio del Pópulo.

 

Asimismo Adolfo Morera Salvago capataz de la cuadrilla del Stmo. Cristo del Perdón hizo entrega en el mismo acto de los juguetes que han sido recogidos por la cuadrilla para las familias más desfavorecidas del Barrio.

 

Queremos hacer público nuestro agradecimiento a todo el GRUPO JOVEN de la Cofradía, a la cuadrilla de cargadores del Stmo. Cristo del Perdón y al Supermercado Los Pirineos, por su colaboración en esta campaña.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Feliz Navidad




Queridos hermanos y devotos en Xto. y María del Rosario:
 
En nombre del Hermano Mayor y de la Junta de Gobierno de la Venerable Cofradía de Penitencia del Santísimo Cristo del Perdón y María Santísima del Rosario en sus Misterios Dolorosos os deseamos una FELIZ NAVIDAD y un prospero año 2013, en compañía de todos tus seres queridos.
 

Que el año que comienza sepamos entre todos ser portadores del momento pasional que representa nuestra querida Cofradía, llevando El Perdón siempre en nuestros corazones.

Cádiz, Navidad de 2012

NOVENA DE NAVIDAD IV


Oraciones Diarias 

Belén Napolitano. Autor Luis E. Gonzalez Rey. Particular. Cádiz.

 
Mientras estaban allí, se cumplió el tiempo del parto, y dio a luz a su hijo primogénito; lo envolvió en pañales y lo reclinó en un pesebre, porque no había sitio para ellos en la posada. (Lc 2, 6-7)


ANTÍFONAS DE LA O - III


  OH RENUEVO
del tronco de Jesé,
que te alzas como un signo por los pueblos,
ante quien los reyes enmudecen
y cuyo auxilio imploran las naciones,
VEN
a librarnos, no tardes más


Qué milagro ver las flores y las espigas en cada primavera! ¡Qué milagro que los árboles se carguen de fruto cada año! ¡Qué milagro cada renuevo y cada retoño, cada niño y cada cría! ¡Qué milagro la vida!

Pero si nace un retoño de un tronco viejo ¿qué podemos decir? Eso ya supera las fuerzas de la naturaleza, hay que admirar y alabar. Como lo hizo Abraham, cuando en su ancianidad engendró al hijo de las promesas. Como David, a quien se le prometió una descendencia gloriosa interminable.

Del viejo tronco de Isaí, padre del rey David, brota un Renuevo lleno de gracia y de espíritu. «Reposará sobre él el espíritu de Yahveh, espíritu de sabiduría e inteligencia, espíritu de consejo y fortaleza, espíritu de ciencia y temor de Yahveh» (Is 11, 2).

Será un líder maravilloso, revestido de justicia y misericordia. Será como un signo favorable para los pueblos, como un arco iris, como un buen horóscopo, anuncio cierto de salvación. Tiene en sus manos el secreto de la ciencia y de la paz. Todos los príncipes y sus consejeros, todos los sabios e investigadores, quedarán pasmados ante él.

Todas «las gentes lo buscarán» (Is 11,10) y todas las naciones solicitarán su visita. Será la admiración del mundo y tendrá millones de "fans" por todas partes.

Y es verdad. Todo el mundo está como esperando un gran Salvador, un líder ideal, que llene de ánimo y de esperanzas. La gente está necesitada de ilusión y de esperanzas. Sufrimos desencanto tras desencanto, decepción tras decepción. Se prometen cosas, y todo queda en palabras y buenas voluntades. Se habla de cambio, para que todo siga igual. Lo que hoy más necesitamos es una esperanza nueva. Necesitamos organizaciones nuevas y políticos nuevos. Necesitamos un hombre divino, pero que sea de nuestra raíz y nuestra raza, que brote de nuestro árbol.

Por eso,
ven, Renuevo maravilloso del tronco de Jesé,
ven enseguida a librarnos de esta tristeza,
ven, Príncipe ideal.

Ven, Renuevo,
a renovarlo todo,
a hacer un mundo nuevo,
«una tierra nueva, en la que habite la justicia».

RAFAEL PRIETO RAMIRO
VEN... ADVIENTO Y NAVIDAD